martes, diciembre 26, 2006

Colega, dónde está mi reno

Si alguien preguntase de dónde vienen los niños, todos sabríamos responder sin temor a equivocarnos. Los niños, al igual que las cigüeñas que los traen surcando los contaminados cielos, vienen de París, la capital esa de Francia, los enamorados y la Torre que no es de Hércules.

Ahora bien, si la pregunta en cuestión, valga la redundancia, va encaminada a dirimir el origen de Santa Claus, Papá Noel, o cómo se llame el gordo ése, de rojo desde que la bebida gaseosa preferida de los yankies lo pintó así, la cosa se complica.

Yo, en un alarde de puesta en práctica de periodismo de investigación, influenciado por la Dolce Vita del sábado noche, otrora mezcla en salsa de mayonesa y tomate, he removido cielo y tierra para intentar resolver el enigma.

Lo primero primero y lo segundo ya veremos, es decir, empecemos por el principio.

Quién el el mejor amigo de Santa Claus, Papá Noel o cómo se llame el gorde ése? Pues, como no podía ser de otro modo, un tío que lleva decenas de años sin afeitarse, con ropa del mismo color y, probablemente, sin ducharse, no podía ser como todo el mundo y tener un simple perro como fiel amigo. No, el tipo gordo del sombrerito de pijama del año pum, además de, probablemente, no ducharse, se dedica también a esclavizar bichos con cuernos.

Y cuando digo bichos con cuernos no me refiero al típico novio que no pasa de pie por debajo de las puertas, sino a los pobres animalitos que tiran del trineo cargado del gordo con regalos. No se conforma con que arrastren el trineo sobre la nieve, sino que además los hace volar!

Gordo, sin afeitar, vestido de forma ridícula, maltratador de animalitos... El tipo las tiene todas.

Con el objetivo de descubrir el verdadero origen de tal tamaña aberración vestida de pijama rojo y blanco, el cual no se merece el calificativo de persona humana, envié a mi compi de piso a la fría Finlandia para ejecutar un plan perfecto y desvelar el secreto de su origen. Sin duda, alguno de los maltratados bichos estaría encantado de contar la verdad sobre su dueño, así que bastaba con liberar a uno y traerlo a la soleada Spain para que pudiera cantar a gusto.

Sin embargo, supongo que el tipejo ése del que no dejo de hablar todo el rato se enteró y amenazó al bicho con cuernos con cargarse a alguien de su cornuda familia si le daba a la lengua para algo más que no fuese comer césped y similares. Nuestro reno se escapó de casa sin dejar rastro aparente y por momentos pensamos que nunca podríamos encontrarlo...


Tras varios días de búsqueda por todos los parques y jardines de la ciudad de La Torre de Hércules y otras afines como León, mi compi me envió ese mensaje del último post, el cual servía de prólogo a esta historia para adelantaros el final: Entre el Gato Negro y Calzoncillos Vistos (myself) encontramos al reno, pero...

Santa Claus, Papá Noel, o cómo se llame el gordo ése, lo encontró antes que nosotros. En su cobarde huída se dejo un trozo del pobre bicho dentro de una maleta, roja por tanta sangre vertida por el despiezado animalito. Suponemos que fue él, no tenemos pruebas, pero a nadie más se le hubiera ocurrido meterlo en una bolsa de plástico, al vacío y preparado para ser cocinado... Además, el rojo sangre de su ridículo traje-pijama, igual que la maleta, lo señalan inequívocamente como sospechoso.

En fin, hemos descubierto el motivo por el cual el gordo de rojo está tan gordo y va de rojo sangriento, pero no hemos desvelado el secreto de su origen. Pobre reno...


2 comentarios:

Vivas dijo...

Te has planteado alguna vez meterte en Greempeace o en alguna de esas? jjajajajaja

Felices fiestas y prospero año nuevo!!!

Javi dijo...

Hey!,

si ya soy socio de GreenPeace! Hace como 10 años que soy socio... :)

Feliz Año!

javi