miércoles, octubre 14, 2009

El valor del silencio

Apagué la luz, o cerré los ojos, no lo recuerdo. No deseaba ante mis ojos más palabras.

Decidiste salir por la ventana, a pesar del negro muro de lo desconocido. Caíste.

Tapé mis canas con las sábanas, cual niño temeroso del invisible monstruo dentro del armario, en mi cuarto.

Volviste a encender la luz, o abrí mis ojos, los cuales dejaron de estar sordos. Pero no veía, tal vez ni siquiera eras tú.

Me quedé quieto, inmóvil, confiando en ser tan invisible como el monstruo.

Permaneciste en silencio, tal vez ya no estabas.

Abroché los botones. Me incorporé. Encendí una luz más allá del pasillo.

Qué ves ahora?, dijiste. A ti, respondí. Y así recordamos juntos el valor del silencio.

jueves, agosto 27, 2009

Pau, ese dedico te lo vamos a curar...

Habíamos conseguido traer a Zaragoza a la, posiblemente, mejor fisio-especialista en dedos del mundo. Queríamos intercambiar sus servicios a cambio de una camiseta de Pau Gasol, pero no pudo ser...

Sólo logramos unos segundos de prime-time televisivo en laSexta, con el Sr. Juruen de acompañante de excepción de nuestra rubia y silenciosa amiga. Yo la sostenía.

¿Por qué queríamos una camiseta de Pau Gasol y no de cualquier otro?
* Primero: es el mejor jugador de basket español de la historia.
* Segundo, y más importante: Pau no podía jugar (por un dedo lesionado), así que su camiseta no estaría sudada.

Tuvimos 2 partidos. Vestimos a nuestra amiga de roja camiseta, lo suficientemente ligera para esquivar el justiciero calor de Mañolandia, pero cubriendo sus voluminosos y llamativos atributos de muñeca hinchable rubia que brilla en la oscuridad (o eso decía la caja ;)).

Nos pidieron la invitación de la rubia en la entrada, pero tras facilitarle su teléfono a los guardias de seguridad, pasó gratis. "Se llama Trinity", les dije. A mí me cobraron, para que luego hablen de la igualdad entre los sexos...

Habíamos exprimido nuestros cerebros, durante unos 23 segundos, para encontrar las frases adecuadas y así conseguir la atención de las cámaras. Queríamos salir en el vídeo-marcador y conquistar a Pau.

Escribimos lo siguiente:
* "Pau, ese dedico (nótese el "co" maño) te lo vamos a curar".
* "Una camiseta nos tienes que dar".
* Y para esgrimir con simpatía una vez que se acercase a nosotros: "2 tetas x 2 camisetas" :)

Los ojos, rubia cabellera y, sobre todo, hábiles manos de nuestra explosiva amiga, lo habrían conseguido. Tantas semanas concentrado, compartiendo habitación con algún otro grandullón de 2 metros... Terreno abonado para Trinity.

Sin embargo, para aquellos que no lo sepáis: el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza no tiene vídeo-marcador... No hay grandes pantallas donde salir dándose el beso de rigor con la muñeca hinchable más atractiva del pabellón...

Intentando sortear ese primer contratiempo, el segundo día apostamos por un mosaico humano. Una letra y/o flecha en cada folio:
* Arriba "P-A-U"
* En medio: "->" Trinity y los carteles originales "<-"
* Abajo "A-Q-U-Í"

Convencer a los espectadores vecinos no fue difícil: a algunos les prometimos el peine de Montes, a otros la fama televisiva y, a los más, el teléfono de Trinity.

Montamos un mosaico con ~10 personas (incluyendo 2 impresentables, con gorra y rastas respectivamente), mostrándolo en perfecta sincronía las 3 primeras ocasiones de tiros libres de Polonia. Pero Pau no nos vió...

Tras plantearns enviar a Trinity sobre la masa humana, cual paloma mensajera, con una nota en su plástico orifio bucal, desistimos, al no poder vencer al miedo a perderla para siempre.

LaSexta, sin embargo, enfocó en la segunda parte a nuestra amiga, al Sr. Juruen y el mensaje de 2 folios originales -siguiendo el plan D (o era el E?)-, pegados con celo a sus turgentes pechos.

Pau, la próxima, en L.A.

jueves, agosto 06, 2009

La vida es incertidumbre

En ocasiones prestamos tanta atención a las palabras, el detalle de su significado, al momento en el que se pronuncian y la motivación oculta (como si siempre la hubiera) para hacerlo...

Confíamos en lo que no vemos antes que en lo que tenemos ante nuestros ojos. Dejamos que el miedo al mañana, y no la simple alegría del presente, nos dirija. Nos equivocamos conscientemente por miedo a acertar dejándonos llevar...

Queremos analizar cada nimio detalle, saber, como si todo debiera sernos revelado al instante. Y, por ello, préstamos tanta atención a esas minucias que "los árboles no nos dejan ver el bosque".

Para vivir, hay que arriesgarse a ver cada nuevo sol a pesar de no saber qué pasará mañana. Y cuando la alegría es, ¿para qué pensar?.

La vida es incertidumbre; y las palabras, sólo palabras. Menos semántica y más palabras a la deriva del destino. La vida es incertidumbre.

domingo, julio 26, 2009

Mi piel

Siento cada gota de sudor deslizándose por mi piel
y el vello, reverente, inclinándose ante su paso,
abriendo camino al inmenso calor de la noche.

Mi respiración entrecortada anuncia, arrogante,
el preludio del más dulce de los sueños,
merecido premio de todos, nosotros y demás insomnes.

Mientras, mi piel sigue rozándose con tu piel,
esquivando la llegada del perenne ocaso,
y saludando, silenciosamente, a la penumbra que antecede al día.

martes, junio 30, 2009

Explosión y suicidio en calurosa noche de insomnio

Uno de mis colegas maños afirma estar bien dotado. Concretamente, su dote consta de sendos testículos-termómetro: empiezan a sudar cuando la temperatura ambiente supera los 25 grados.

A consecuencia del calor aragonés -30 grados a las 00:45-, miles de horas de productividad mañanera se pierden por noches de insomnio de todos aquellos que, como yo, gozan de raíces galegas y muchos años de veranos nublados coruñeses.

En Coruña, los 30 grados los veíamos en los mapas del tiempo de la tele, sabiendo de su real existencia por algunos garitos populares sin aire acondicionado ("para qué -decían los dueños-, así beben más") y por la costumbre de saltar las hogueras de San Juan. Ya está.

Sin embargo, sin estos nocturnos grados aragoneses, un nocturno post como éste nunca hubiera visto la luz del día siguiente, ni mi portátil estaría impregnado de sudor...

Siguiendo con la temática de los huevos ("testículos" en horario infantil), mi ludopatía vital ha causado hoy la explosión y consiguiente muerte cerebral de un inocente potencial pollo (y/o "polla", en horario nocturno). Es decir, me he cargado un huevo.

Las instrucciones para el huevicidio:
* Primero, jure usted lealtad eterna a la secta del "prueba y error", aversa confesa a la lectura de manuales y/o búsqueda de info previa en el oráculo internet.
* Segundo, en pro de la innovación y el avance de la ciencia, niéguese a cocer un huevo de la forma tradicional.
* Tercero, escoja al azar un huevo inocente, acompañado de otro igualmente inocente vaso de cristal.
* Por último, meta el huevo en el vaso y a ambos en un microondas marca ACME. Active el temporizador y espere.

El resultado será una explosión de magnitud proporcional al tamaño del huevo, la cual dejará el interior de su microondas cual piso de estudiantes tras una fiesta de la espuma, fiesta verde (esa fue buena :)), fiesta del martes porque es martes...

En fin, como un piso de estudiantes el día D(espués), ya me entendéis.

Además del huevicidio involuntario, el inocente vaso, en shock, incapaz de sobrellevar el espectáculo dantesco causado por la deflagración, optó por el suicidio: se rajó de arriba abajo, haciendo inútil cualquier intento de reanimación.

Mi colega maño de los huevos sudorosos afirma que la tragedia hubiera podido ser evitada limitando el temporizador a 6 segundos. Desgraciadamente, los microondas marca ACME no cuentan todavía con reloj atómico cual temporizador.

Dedicado a la memoria del huevo desconocido, sacrificado noblemente en pro de la innovación y el avance de la ciencia. Descanse en paz.