miércoles, diciembre 14, 2005

Pena de muerte

Un par de semanas antes de despegar hacia San Diego salí en Pontevedra con unos amigos. Ante lo inminente de mi marcha, uno de ellos consideró adecuado conseguir información verídica sobre como sería mi experiencia estadounidense, para lo cual no hizo otra cosa que sumar al grupo a un tío de Los Ángeles que se encontró en el baño de un pub.

El yankie estaba asustado, como no podría ser de otra forma cuando se apagan las luces en un baño, alguien reconoce tu acento del otro lado del océano y te invita a tomar una copa con un grupo de españolitos del norte, con la excusa de uno que se va para tu tierra yankie (Loren, de verdad haces cosas increíbles). Tras unos minutos con el susto inicial, se dio cuenta de que no pretendíamos de él más que algunos tips sobre la Coste Oeste de USA. Se quedó con nosotros un buen rato, nos hizo reír y además me dio unos cuantos buenos consejos que he intentado seguir en la medida de lo posible, aunque no me he comprado el skate...

Uno de aquellos avisos, quizas el unico "serio", era no entablar discusiones sobre política o religión en USA. La verdad, no he tenido conversaciones demasiado profundas con yankies, y en las pocas realmente largas casi nunca he tocado temas de esa naturaleza. Aun así, sí he podido comprobar como mucha gente se preocupa y manifiesta a favor o en contra de lo que considera justo, como sucedió en el referéndum para modificar, indirectamente, la ley del aborto, hace un par de meses, o como ha sucedido de nuevo con la última ejecución en el Estado de California.

El condenado en cuestión, ejecutado vía inyección letal justo tras la medionache de esta pasada madrugada, había sido cofundador de una sangrienta banda de gangsters -llamada Crips- en los 70, y estaba en el corredor de la muerte tras ser acusado en 1979 del asesinato de 4 personas en la ciudad de LA. Su nombre, Stanley Tookie Williams. Su edad, 51 años. Más de la mitad de su vida en prisión esperando ser ejecutado. Se declaró inocente hasta el final, a pesar de que si hubiera admitido ser culpable habría salvado la vida. Escribía cuentos para ninhos. Prevenía a los jóvenes de unirse a bandas siguiendo sus pasos, negando la validez de cualquier tipo de violencia. Posiblemente no se mereciese el Premio Nobel de la Paz, ni que lo arropasen por las noches cantándonle nanas, pero sí clemencia. El gobernador de California, A. Schwarzenegger, a quien me he referido en muchas ocasiones en tono jocoso en este blog, se la negó. Sólo le faltó apretar personalmente el botón que activa la inoculación del veneno.

En Europa, los políticos han criticado duramente a Schwarzie. En la ciudad donde nació, Graz (Austria), han propuesto (sin éxito) cambiar el nombre del estadio "A. Schwarzenegger" por "Stanley Tookie Williams". En Francia lo han acusado de "bárbaro", de "tener músculos, pero no corazón", muy a cuento de su historia cinematrográfica. Yo, dicho de forma suave, opino que se ha equivocado, no solo porque la pena de muerte me parezca un acto de barbarie indigno de un ser humano, sino también porque Stanley Tookie Williams era un hombre arrepentido que podría haber influenciado positivamente a otros para no seguir su ejemplo. Desde luego, a los 51 años no era la misma persona que cuando fue condenado con 26.

Sólo en LA han muerto en lo que va de año 210 personas [signonsandiego.com] en crímenes relacionados con gangsters, aproxidamente un 30% mas que el año pasado. En el mundo civilizado, al otro lado del Océano, la pena de muerte fue abolida, por lo general, hace más de 2 décadas. En USA, la primera potencia económica del mundo (también primera en gasto en "defensa" y contaminación ambiental) y tierra de oportunidades para muchos, sigue vigente en un elevado numero de estados, incluso en uno supuestamente progresista como California, a pesar de la continua polémica al respecto.

No todos los americanos están a favor de la pena de muerte, ni siquiera todos aquellos que votaron por Governator en las últimas elecciones, igual que no están en contra todos nuestros paisanos. En Galicia gobernó durante más de una decada alguien que firmaba penas de muerte a finales de los 70. No somos mejores ni peores que nadie, pero en momentos como este uno se alegra de ser vigués-coruñés, gallego, español, europeo...

Hace muchos meses, cenando con una antigua amiga, ya tras la primera copa de vino discutíamos acaloramente sobre la pena de muerte. Yo estoy en contra, independientemente de las circunstancias. Datar la fecha de muerte de una persona es el acto más indigno, cruel e intolerable posible. Genera más violencia, justificando otros asesinatos. Nos hace peores, nos hace volver a un pasado al que no queremos ni debemos volver...

No pretendo con esta entrada redactar un alegato en contra de la pena de muerte, ni tampoco homenajear a nadie, asesino o no hace más de un cuarto de siglo, pero tampoco quiero ni puedo permanecer en silencio: Schwarzie, la próxima vez olvída tu pasado en películas sangrientas (te recuerdo que en ellas la gente se muere "de mentira") y muestra algo de compasión. Demuestra ser una persona de carne y hueso. Tal vez así dejen de llamarte Governator...


Correción:
Efectivamente, como alguno de mis lectores ha apuntado, Fraga jamás firmó sentencias de muerte. En todos los casos fue Franco quien se encargó de hacerlo. Sí es cierto que nuestro ex-presidente nunca ha condenado estas actividades de la dictadura franquista.
Tiene otros méritos en su haber, como el famoso baño-farsa radioactivo en Palomares, o la represión salvaje de manifestantes mientras era Ministro de Interior ("La calle es mía") de Arias Navarro, pero ha sido un error el responsabilizarle de firmar sentencias de muerte. Mis disculpas.

5 comentarios:

apachito dijo...

Dudo que Fraga firmase ninguna pena de muerte pues las tareas tanto de ministro de información y turismo como de embajador en Londres no incluyen este cometido.
Como ministro de Gobernación fue nombrado en 1975, y dudo (por el escaso tiempo que le quedaba al regimen) también que firmase ninguna pena de muerte.
Si es cierto que la joven democracia española, se ha nutrido de políticos de dudoso pasado, por poner un ejemplo: Carrillo-Paracuellos-3000 muertos- diputado comunista y redactor de la constitución.
Pero eso puede ser porque España en un país donde la democracia no se ganó, si no que le fue entregada.

Anónimo dijo...

Estoy deacuerdo con apachito, Fraga sera todo lo q. qieras pero dudo q firmara alguna sentencia de muerte.

Jota dijo...

Julián Grimau, 19/04/1963

Javi dijo...

Cierto, Fraga no firmó sentencias de muerte. Error mío. He publicado la correción en el blog.

Para quien esté interesado en esta temática, hoy mismo en La Voz, edición de Vigo, se publica una entrevista a un magistrado del Tribunal Supremo que opina sobre los fusilamientos de 1975:
http://www.lavozdegalicia.es/ed_vigo/noticia.jsp?CAT=111&TEXTO=4345127

Anónimo dijo...

A ver, centrémonos.

Fraga, directamente, no firmó penas de muerte. Eso no le correspondía a él. Pero es cierto que se firmaron muchas en los consejos de ministros presididos por Franco cuando él tenía mucha responsabilidad en dichos gobiernos, aunque, siempre, el responsable último era Franco.