domingo, julio 09, 2006

Supervivientes

Toc, toc, hay alguien ahí? Soy yo o suena a hueco? Estoy tan espeso que me cuesta encontrar las letras en el teclado. Es como si alguien las hubiera cambiado de sitio para impedirme escribir...

El alcohol coruñés, de muy baja calidad, y llegar a las 7 a casa no es la mejor compañía para darle rienda suelta a la imaginación literaria. Ir de resaca y sin mucho dormir a un examen prueba del GMAT funcionó, pero ponerse a crear algo con algunas neuronas ahogadas y otra semi-borrachas...

No hay manera, con el cariño que le tengo a mis amadísimas neuronas, media docena de whiskies son demasiados, sobre todo con la pésima calidad que tienen las copas en la ciudad de la Torre de Hércules. Ahogadas o envenadas muchas, las que quedan me ayudan a posar mi manos sobre el portátil y escribir, y merecen mejores cuidados.

El alcohol no dejará de tener presencia en mi vida, porque con mesura es uno de esos placeres de la vida que vale la pena disfrutar, pero desde luego que estos domingos, sin graves resacas pero con absoluta falta de frescura, se van a acabar.

Post corto, para recordarme lo poco que me gusta no poder pensar con lucidez, sea a las 5 de la mañana o a las 6 de la tarde.

Quién me iba a decir que iba a recoventir mi blog en un block de notas...

lunes, julio 03, 2006

Escalera de color a la K

Es increíble la cantidad de cosas sobre las que podría escribir y el poco tiempo que reservo para ello. Cuántas historias y tan pocos posts!

Podría, rememorando el "[...] nunca más volveré a pasar hambre" de Lo que el viento se llevó [imdb.com], narrar mi vuelta triunfal a una gran superficie (de cuyo nombre no quiero acordarme), varias semanas después y con la ya muy manida excusa de llenar mi despensa. Algún día cambiarán sus intrincados laberintos por verdaderos pasillos de supermercado y dejaré de perderme...

Podría, con la misma terna de palabras iniciales, "nunca más" y "pasar hambre", darle forma de relato, a mitad de camino entre la comedia y el thriller psicológico, a mis crecientes problemas para estimar adecuadamente edades de chicas/adolescentes/mujeres en edad de merecer... Mientras no sean menores de edad ni cuarentonas divorciadas con hijos, a mí me gustan las que me gustan y ande yo caliente y ríase la gente.

Podría también, como en los mejores remakes de Tú a Boston y yo a California [imdb.com], divagar durante horas y cientos de líneas, comparando la reciente primera semana de mi hermanita en Boston (MA, USA) con la ya casi olvidada mía en San Diego (CA, USA). Todo sea por "aprender inglés" y poner más banderitas en el mapamundi familiar...

Podría, podría, podría... 3 veces digo algo, como decía algo la canción "Si yo tuviera una escoba (3)... cuántas cosas barrería" de Los Sirex [sirexgrup.com]. Ahora bien, en mi nuevo-antiguo piso, ya recuperada mi antigua-nueva habitación tras la marcha de nuestra erasmus austríaca, tenemos aspirador y no escoba, por lo que pasaré del podría al podré para entonar un sentido lamento narrativo, el cual comparto a continuación con todos ustedes.

Señores y señoritas lectoras de mi blog, les pido respetuosamente que guarden un solemne minuto de silencio. El motivo de este negro luto no es otro que llorar la terrible pérdida del antes seguro futuro profesional de un viejo amigo, joven promesa del nunca suficientemente bien considerado (vicio del) poker.

Sí, queridos lectores y lectoras, un amigo del alma, base del quinteto titular de mi pandilla viguesa, rutilante promesa del juego yankie de la cinco cartas, mi bienamado Trish, ha dejado su innegable futuro de éxitos como tahur en los mejores casinos de Las Vegas, para engrosar la ya abultada lista de cotizantes a la seguridad social.

Trish, por qué has hecho esto? Tras todos esos años de noches sin dormir en tu exilio segoviano, arriesgando tu fondo monetario para libros y fotocopias en manos imposibles, compartiendo mesa y mantel con personajes de todas las escalas y calañas sociales, perdiendo parte de tu otrora poblado cabello por el estrés en cada "veo tus tres mil y pongo mil más"... Tanto esfuerzo, tantos lloros y lamentos (tantos cubatas de whiskie, tantas cajetillas de Malboro...), tantos sueños, truncados ahora por un simple puesto de banquero en una menuda sucursal del sur de Galicia.

Reconozco mi parte de culpa, reconozco lo poco idóneo de mi llamada, cuando a la una y media de la mañana estabas a punto de situarte primero de esos últimos 3.000 jugadores por el cuarto de millón de dólares, cuando un golpe de mala suerte te hizo perderlo todo, a pesar de tu escalera de color a la Q. Mi llamada espantó tu suerte y tu futuro de venerado tahur fue cambiado por una casi imposible escalera de color a la K, siendo narrado en terrible directo para un vigués-coruñés de nocturnas cañas por Córdoba.

Nunca una llamada fue realizada en peor momento, nunca una sola letra tuvo tanto significado, nunca un puesto de banquero en una sucursal del Banco Popular privó a un País de tantos éxitos...

Guarden tres días de luto, señores y señoritas lectoras de mi blog, porque el País ha perdido un futuro nuevo ídolo.

Trish, el último mohicano parado de mi pandilla viguesa, ha encontrado trabajo.

viernes, junio 16, 2006

Avioneando voy, avioneando vengo

Adivina, adivinanza, cómo es que publico sin mi portátil (V. último post)? Acaso me he aficionado a escribir desde la ofi, un ciber o un ordenata prestado? Pues no, es que resulta que los 5 días teóricos para reparar mi cacharrín querido se quedaron en tan solo 4 horas. Vinieron a buscarlo, se lo llevaron, le cambiaron la placa y me lo trajeron después de comer. Un servicio post-venta que me da ganas de extender la garantía un par de años más...

Sin embargo... Ops, si resulta que contratar 2 años de garantía a mayores cuesta nada menos que 140 €!... Debería contratarlo, de hecho, sé que al escribir sobre ello en el blog, mi ordenador sufrirá una avería justo en agosto, una vez que la garantía haya extinguido su vigencia. Sin embargo, ciertos vicios no son compatiles con la extensión de garantía de cacharrines o seguros a todo riesgo de Totoyas. Simplemente, no se puede tener todo.

Mi mayor vicio, señoritos y señoritas lectores/as, es pasearme por el mundo adelante, y eso cuesta. Cuanto más sube el petróleo, más cuesta, pero cuanto más viajo, más me gusta. Éste es un círculo vicioso sólo limitado por lo finito de mis vacaciones y los límites respectivos de mis tarjetas de crédito.

Hoy estoy realmente emocionado, en breve os explicaré los motivos. Este año he estado en Jérez de los Caballeros con Gorka visitando a Eva, en Cádiz en Carnavales con Cenzo en casa de Ana, en Málaga con Chema de congreso, en Bruselas de visita al Parlamento Europeo... Hasta aquí, todo bien, sin extridencias, correcto.

Este fin de semana me voy a Córdoba con Loren, de viaje de trabajo, tras una cena y borrachera previa en Pontevedra, en base a una de esas apuestas futbolísticas que tanto me gusta ganar. El finde siguiente, me voy a Vilanova i la Geltrú, aterrizando en una playa cercana a Sitges con el tiempo justo para apilar objetos inflamables en alguna hoguera (Nit de San Juan). Por qué estoy emocionado? Si sólo son otros dos viajecitos dentro de España...

Los motivos de mi emoción, de esta alegría causada por al gerundio del verbo avionear, son dos billetes de ida y vuelta a Shangai en septiembre! Chavales, me voy a China! Mi hermanita se va a Boston 4 semanitas a finales de mes, pero sus posteriores hipotéticos 5-6 meses en Australia ya no serán, por lo que mi dicotomía Australia-China se ha resuelto en favor de esta última.

Gorka y yo nos vamos a ver a Eva y repetir el trío de guiris extremeño, pero en esta ocasión con guía turística (retirada) incluída. Espero enviar muchas postales, hacer muchas fotos y sumergirme en la alucinante, vibrante, sorprendente, desconocida, censurada... sociedad china.

Avioneando voy, avioneando vengo:
  • Sábado 17/6 Vigo-Madrid + AVE a Córdoba
  • Martes 20/6 AVE a Madrid + Madrid-Vigo
  • Viernes 23/6 Coruña-Barcelona
  • Sábado 1/7 Barcelona-Coruña
  • Domingo 10/9 Madrid-Milano-Shangai
  • Jueves 21/9 Shangai-Milano-Madrid
Vivan los aviones! Vivan las tarjetas de crédito! Viva viajar acompañado y dormir bajo techo de amigo o amiga! Avionear es, hoy, mi verbo preferido.

martes, junio 13, 2006

Más que amor frenesí

Nunca he visto la película (Más que amor frenesí [imdb.com]) entera, a pesar de lo mucho que me gusta el título. Aún a riesgo de decir una chorrada, Closer [imdb.com], una de mis pelis preferidas de los últimos años, guarda numerosos paralelismos con la que da título a esta entrada.

En todo caso, hoy no voy de crítico de cine, ya lo hice hace muchos años para la revista de una residencia, por pura curiosidad... Hoy toca entonar el Volver [imdb.com] (esta la tengo pendiente :)), con espíritu peliculero y revanchista, de revancha literaria, de vuelta a los ruedos de la palabra.

Escribo de nuevo, porque sí, o porque me han preguntado varias veces en la última semana por qué lo había dejado, si me pasaba algo... Supongo que sí, claro que me pasa, siempre pasa algo. Pasaba que no me apetecía escribir, de eso hace casi un mes, desde el último post. Luego pasaba, por pasar. Después, simplemente, blogger estaba caído. Ahora, paso del pasotismo a dar pasos. El primero, volver a pasar de pensar a plasmar lo que pasa, en la pantalla de mi portátil.

Mañana se lo llevan, a mi portátil, y no lo recupero hasta volver de Córdoba, dentro de una semana. También por esto tenía que escribir, sería demasiado tiempo ya...

Más que amor, mi vida de las últimas semanas es frenesí, no la "violenta exaltación y perturbación del ánimo", como lo definirían los académicos de la RAE tirando de diccionario, sino el personalísimo significado que guarda para mí esa palabra: cierto estrés, locura, velocidad, riesgo, un no parar sin pensar... en definitiva, cuando quieres ver pasar el tren, pero en lugar de eso vas dentro, viendo pasar árboles y paisajes a toda leche, con tu cara en primera persona reflejada en el cuasi-espejo de la enorme ventana...

Hablo de leche ("a toda leche"), porque los galegos llevamos a las vacas en lo más profundo de la psique, porque son parte de nuestra identidad, incluso para los más urbanitas, como un servidor. Hablo de leche porque hace pocos días, dentro de ese frenesí mío de la sobreinformación, me interesaba por el conflicto ganaderos-industria, por el económico, por el trasfondo, por la deslocalización... pero tras la historia de siempre, de oferta y demanda, de costes y economías de escala, de industria versus productores, de peso en el PIB; tras la historia de siempre, acabamos hablando simplemente de leche, de la que va en los bricks, de la que me tomo todos los días con los Choco Krispies, como cuando tenía 10 años.

Y tras hablar de la leche amarilla de la raza rubia galega, agria, pero más grasienta y proteíca; y tras citar el agua oxigenada, le dan ganas a uno de no volver a beberla. No preguntéis porqué, primero echaros H2O2 en el pelo y después me contáis a qué sabe la leche...

Pero dejemos el amor por las vacas y la leche, olvidemos por un momento nuestras profundas raíces y centrémonos en el frenesí, porque de eso va esta entrada, de frenesí.

Pues eso, llevo unos días queriendo ver pasar el tren, en lugar de ir dentro y envidiar fugazmente a los que se quedan mirando. Esto va tan deprisa que asusta, por lo que no quiero ni pensar qué pasará cuando el tren sea de alta velocidad o velocidad alta. Para un tipo como yo, al que le gustan los cambios, cuando todo pasa a toda leche (con agua oxigenada), es como si todo siguiera igual. Es la leche!

Del frenesí, conjugando el verbo pasar, a la leche. Ya lo veis, he vuelto.

lunes, mayo 08, 2006

Visita del sur

Este finde recién acabado, el cual se presumía tranquilo, reservado para trabajar en los millones de cientos de miles de montones de cosas pendientes por hacer, finalmente se ha convertido en visitas a monumentos locales y muchas horas de ocio nocturno.


Samu, uno de mis colegas vigueses, perteneciente a mi pandilla de toda la vida, un tío al que conozco desde 8º del ya desaparecido EGB, se vino un par de días a conocer la ciudad del viento, algo que no había hecho nunca antes.


Samu es un tipo optimista, espontáneo, el hombre de frases míticas de nuestro antiguo quinteto titular, como “compartir es vivir”, “mañana más y mejor” o el “paxa pepe!” que tanto me habréis oído al teléfono, cambiando el pepe por alguno de vuestros nombre o apodos.


El sábado por la tarde, lo pasamos paseando por el par de lugares típicos de obligada visita, como La Torre de Hércules o el monte y cañones de San Pedro, haciéndonos fotos, haciendo el tonto con la excusa de vestirse con el traje de canguro, gorra, gafas de sol y aspecto de guiri.


Lo que más me gusta de esta ciudad, además del viento cuando puede elegirse de dónde sopla, son las tapas y cañas de antes de salir por ahí. Las servilletas de papel en botes de Cola-Cao, las mini tascas de baños cutres, pinchos baratos, apretones, calores y olores a fritanga. En Coruña se sale de forma (muy) distinta a Vigo, y tener a Samu por aquí, todo un profesional de la noche viguesa, un VIP popular y conocido de muchos garitos de mi hogar del sur, no ha resultado más que en la confirmación de algunas impresiones ya conocidas, así como para sembrar la duda de otras muchas.


Podría cambiar el blog para escribir sobre los matices de la antigua ciudad de los señoritos, “La Coru”, confrontada con la teórica ciudad industrial de currantes, Vigo, la de los trabajadores del metal. Podría porque llevo casi 10 años entre una y otra, con grupos de amigos y vivencias para todos los gustos en uno y otro lugar. Soy un vigués oficialmente declarado coruñés, alguien que hace tiempo pidió la doble nacionalidad para no ser un extraño en ninguna parte.


Algún día escribiré sobre las diferencias entre Coruña y Vigo, igual que lo hice con Yankilandia y España en aquel post de Spain is different, pero no será en esta entrada.


La visita del sur me ha hecho ver la cantidad de cosas que tengo por delante, viajes y tareas, cuestiones pendientes, peñazos e ilusiones, todo junto en un extraño mix de horas y lugares, momentos a vivir seguro de forma frenética, siempre mirando hacia delante.


A finales de mayo me voy a Bruselas cuatro días, a finales de junio me toca una semana en Vilanova i La Geltrú, mis dos cenas ganadas de la LFM en Vigo y Coruña/Pontevedra a mediados de este mes y la primera semana de junio, la graduación de mi hermanita, la entrega de mi proyecto (PFC) no empezado en julio, mi mudanza y abandono de piso de soltero a hogar coruñés compartido en fecha aún por determinar, la visita de mis amigas extremeñas a principios de agosto, el deseado pero no confirmado viaje a China a mediados del mismo mes, asistir a mi primera boda, la visita a Viveiro para vacilar a una madrileña “enemiga” de alguna amiga, el cumple del Trish, mi debida juerga nocturna en Pontevedra, pasearme por Gijón, finde loco con pandilla viguesa en piso lugués después del verano, hipotética visita a ver a mi hermanita si se va al otro lado del mundo...


Además de algún fin de semana solitario y aburrido, los próximos cuatro meses darán lo suficiente para alimentar estos lugares de la red.. O tal vez simplemente no tenga tiempo para escribir, nunca se sabe.