domingo, enero 28, 2007

Premios 20 blogs 20 minutos

Hace meses, movida por un ansia literaria de las que me atacan de cuando en cuando, cual fiebre enfermiza y provocadora, me inscribí en el concurso premios 20 blogs de 20 minutos [20minutos.es].

Una vez desaparecida la fiebre literaria, aun afectado por la otra -la de siempre e incurable, la del oro-, llegó el habitual despiste general, olvido plausible y si te he visto no me acuerdo... "¿Ande decías que te habías inscrito?"

Derivado de un comentario en una entrada antigua de otro blogger concursante, pidiéndome el voto en una particular campaña sin nada que envidiar a la próxima de las municipales, me dí cuenta de lo feo que quedaba un cero en el casillero, sobre todo cuando el casillero es el propio. Además, no puedo votar por mí mismo! :-)

Para bien o para mal, me he levantado de domingo y me he puesto manos a la obra, incluyendo el banner adecuado para pedir el voto, concienzado para devolverle la vida a este mensaje febril y dorado en la red.

Tras, creo, más de un mes de votaciones y demás historias, me temo que saborear el puesto más alto del podium va a ser tal que imposible, pero al menos confiaré en vuestro estupendo criterio para recibir algún voto que cambie el cero -y mi último puesto- en esta carrera de egos públicos.

jueves, enero 18, 2007

Tattoo

El hombre despiste, o al menos uno de los destacados del equipo mundial de tipos despistados, hoy se ha dejado las llaves de casa en la oficina y ha tenido que mendigar por casa ajena.

Primero, he sumado el anterior pequeño detalle de quedarme sin llaves y poder entrar en casa, con la llamada insistente y repetitiva al piso-portal que no era. Después, olvidando mi bolsa con trofeos de las rebajas en la casa de quien se dignó a acogerme y darme de cenar.

Despistes vienen, despistes van, una vez recuperadas las llaves, he llegado demasiado tarde a casa, así que os contaré la historia de mi tatuaje en el próximo post.

Eso sí, para ir abriendo boca, por eso de que vale más una imagen que mil palabras, os he dejado las codiciadas fotos de tan magno acontecimiento en flickr. Disfrutadlas!

viernes, diciembre 29, 2006

2006

Vigo (mi casa), A Coruña (mi casa), Jérez de los Caballeros (visitando a Eva con Gorka), Pontevedra (juergas varias), Málaga (congreso), Cádiz (Carnaval!), Bruselas (Parlamento Europeo), Córdoba (proyecto), Vilanova i la Geltrú (congreso), Illa de Ons (barco), Madrid (juerga previa a viaje), Milán ("accidente"), Shanghai (visitando a Eva con Gorka, otra vez), Beijing (Muralla China), Yangshuo (para bajar el río Lí en barco), Güilín (montañas de SonGoku), casa rural cerca de Chantada (summit Igalia), Lille (visitando a Anso), algún lugar en la campiña francesa al norte de París (sorry Anso, I don't remember the name of the village), Mérida (charla), Salamanca (de fiesta).

Si no se olvida ninguno, estos son los lugares donde he dormido al menos una noche durante 2006. He visitado algún otro a mayores como Brujas, Gante o Reims.

La lista me parece ahora, al verla escrita, corta; pero en realidad ha sido el año que más viajes, visitas, paseos, o como queramos llamarlo, he hecho en toda mi vida.

Mi intención para 2007 es superarlo. Por lo de pronto me he inscrito en hospitalityclub.org. Ya os contaré...

martes, diciembre 26, 2006

Colega, dónde está mi reno

Si alguien preguntase de dónde vienen los niños, todos sabríamos responder sin temor a equivocarnos. Los niños, al igual que las cigüeñas que los traen surcando los contaminados cielos, vienen de París, la capital esa de Francia, los enamorados y la Torre que no es de Hércules.

Ahora bien, si la pregunta en cuestión, valga la redundancia, va encaminada a dirimir el origen de Santa Claus, Papá Noel, o cómo se llame el gordo ése, de rojo desde que la bebida gaseosa preferida de los yankies lo pintó así, la cosa se complica.

Yo, en un alarde de puesta en práctica de periodismo de investigación, influenciado por la Dolce Vita del sábado noche, otrora mezcla en salsa de mayonesa y tomate, he removido cielo y tierra para intentar resolver el enigma.

Lo primero primero y lo segundo ya veremos, es decir, empecemos por el principio.

Quién el el mejor amigo de Santa Claus, Papá Noel o cómo se llame el gorde ése? Pues, como no podía ser de otro modo, un tío que lleva decenas de años sin afeitarse, con ropa del mismo color y, probablemente, sin ducharse, no podía ser como todo el mundo y tener un simple perro como fiel amigo. No, el tipo gordo del sombrerito de pijama del año pum, además de, probablemente, no ducharse, se dedica también a esclavizar bichos con cuernos.

Y cuando digo bichos con cuernos no me refiero al típico novio que no pasa de pie por debajo de las puertas, sino a los pobres animalitos que tiran del trineo cargado del gordo con regalos. No se conforma con que arrastren el trineo sobre la nieve, sino que además los hace volar!

Gordo, sin afeitar, vestido de forma ridícula, maltratador de animalitos... El tipo las tiene todas.

Con el objetivo de descubrir el verdadero origen de tal tamaña aberración vestida de pijama rojo y blanco, el cual no se merece el calificativo de persona humana, envié a mi compi de piso a la fría Finlandia para ejecutar un plan perfecto y desvelar el secreto de su origen. Sin duda, alguno de los maltratados bichos estaría encantado de contar la verdad sobre su dueño, así que bastaba con liberar a uno y traerlo a la soleada Spain para que pudiera cantar a gusto.

Sin embargo, supongo que el tipejo ése del que no dejo de hablar todo el rato se enteró y amenazó al bicho con cuernos con cargarse a alguien de su cornuda familia si le daba a la lengua para algo más que no fuese comer césped y similares. Nuestro reno se escapó de casa sin dejar rastro aparente y por momentos pensamos que nunca podríamos encontrarlo...


Tras varios días de búsqueda por todos los parques y jardines de la ciudad de La Torre de Hércules y otras afines como León, mi compi me envió ese mensaje del último post, el cual servía de prólogo a esta historia para adelantaros el final: Entre el Gato Negro y Calzoncillos Vistos (myself) encontramos al reno, pero...

Santa Claus, Papá Noel, o cómo se llame el gordo ése, lo encontró antes que nosotros. En su cobarde huída se dejo un trozo del pobre bicho dentro de una maleta, roja por tanta sangre vertida por el despiezado animalito. Suponemos que fue él, no tenemos pruebas, pero a nadie más se le hubiera ocurrido meterlo en una bolsa de plástico, al vacío y preparado para ser cocinado... Además, el rojo sangre de su ridículo traje-pijama, igual que la maleta, lo señalan inequívocamente como sospechoso.

En fin, hemos descubierto el motivo por el cual el gordo de rojo está tan gordo y va de rojo sangriento, pero no hemos desvelado el secreto de su origen. Pobre reno...


viernes, diciembre 22, 2006

Prólogo

"Jau! Mi ncontrar reno. Cazar n las llanuras rojas de maleta. Como correr el condnado! Gato negro dar gracias a Calzoncillos Vistos x ayudar siguiendo huellas rno. Jau!"

Así empieza Colega, dónde está mi reno, próximamente en sus pantallas de ordenador!