domingo, mayo 17, 2009

Joder con el peinado despeinado y los calconcillos de colores

Hoy domingo volaba a Zaragoza, a través de Madrid desde que Iberia suspendió los vuelos directos Vigo-ZgZ, cambiando mi hora escasa de paseo entre las nubes por unas cuantas horas más de aburrimiento involuntario esperando en la T4.

“La madre que los parió, pero si ya había comprado el billete directo. Iberia, pero de qué vas?”

Ahora mismo, en el momento de escribir esta entrada, debería estar volando, pero me ha tocado descubrir que el overbooking no es una leyenda urbana, existe. Un 12% de plazas extra se pueden vender, lo dice la Ley... Divertidísimo, sobre todo para los otros cabreados señores que se quedaron, como yo, en tierra.

Con todo, al menda lerenda le ha salido bien la jugada: 250 € de indemnización, vuelo Madrid-Sevilla mañana lunes, Lakers-Rockets hoy noche y reembolso del AVE ZgZ-Sevilla del lunes. Redondo, qué todas las desgracias sean estas.

“Gracias dios de los cielos por complementar mi salario con estos regalos inesperados. Gracias Iberia por seguir agrandando la leyenda y gracias querido gobierno por leyes que nadie entiende.”

Además, por la mañana me tocó una primitiva de esas que sellas por interné y nunca más se supo. Otros modestos 101 €, muy alegres para mi bolsillo roto de emprendedor TIC re-start-up en proceso de endeudamiento personal.

“Gracias dios del juego y gracias costumbres ludópatas por complementar aún más mi salario y financiar mis excursiones a casa, la salud financiera de los hosteleros nocturnos y el ego de las rubias altas, delgadas, guapas, simpáticas e inteligentes”

Lo más divertido del finde han sido, sin embargo, viernes y sábado noche, el domingo sólo es un mero complemento cuasi lógico de dos noches de sex appeal del chico del peinado despeinado.

El viernes a las 4am, en Coruña, me pararon en la calle para declararme “chico ideal” de chica fisioterapeuta guapa a rabiar en busca de alguien de conversación inteligente, harta ella de tanta promiscuidad con hombres vacíos de intereses.

“Joder, ahora me paran por la calle? El peinado despeinado funciona. Y mis preciosos y coloridos calconcillos suecos me traen suerte. El hecho de que sea de noche y estén semi-borrachas no es relevante...”.

Ay, cuánta ilusión inocente... Tras darme sexuales motivos para alimentar mi mente sucia de sucios pensamientos, continué siendo el chico ideal para sus amigos... pero no para ella, al menos en lo que a compartir lecho se refiere. Menuda ducha fría me tocó antes de la primitiva y el overbooking!

“A quién leches le doy las gracias por dormir solo? Y, sobre todo, quién fue el simpático cabrón que me anotó de voluntario para intentar conversar inteligentemente con guapas fisioterapeutas que dejan los masajes para sus prácticas?”

Y el sábado en Vigo? De nuevo, otros nuevos desconocidos (chico y chica esta vez) simpáticos volvieron a recomendarme por activa y por pasiva para chica de nombre Linda y más lindos ojos claros y melenas rubias.

“Joder con el peinado despeinado”, exclamé para mis adentros. “No son solos los suecos, los calconcillos chinos también desprenden buenas vibraciones, ríete tú de los anuncios de Axe!”...

Tras la fría ducha mañanera anterior, sabía que ser el candidato oficialista no es garantía de éxito, así que la desilusión fue menos desilusionante: Chequia, país de origen de la linda pretendida, seguirá siendo desconocida para mí. Eso sí, me encanta el español con acento checo. Y las sigo prefieriendo rubias, aunque no sean fisioterapeutas en búsqueda de conversaciones inteligentes.

“Arriba la multiculturidad, la ropa interior de marca y los peinados fashion. Abajo las mujeres que me quieren, sólo, para un rato inteligente a las 4am, las checas que no hacen caso a sus amigos/as y las listas negras de tíos majos inscritos por error.”

La esperanza es lo último que se pierde y la ilusión no me la bajan ni con duchas frías. Así que seguiré vistiendo calconcillos de colores comprados en países remotos y despeinándome con cuidado. Además, de qué iba a escribir en lafiebredeloro si no me pasasen estas cosas?

PS: Aún me falta por contaros el finde madrileño de cuando me llamaba Paco. El de amaneceres sobre céntricos tejados madrileños y clubs nocturnos de snobs y perros verdes. La cosa se anima... Por fin ha llegado la primavera al Corte Inglés!

domingo, marzo 29, 2009

No te olvides la toalla cuando vayas a la playa

wo-wo, sa-la-la-lá, ye-ye-ye-yé...

Este himno ochentero de los legendarios Puturrú de Fuá, olvidados por mí pero míticos para algunos zaragozanos locos enganchados al no menos conocido "Un, Dos, Tres", me sirve para ilustrar la primera entrada de la nueva La fiebre del oro, ahora desde ZgZ!.

Sí, chavales y chavalas, para los despistados y aquellos que no hayan tenido la suerte de toparse conmigo en una de las numerosas despedidas-juergas de finales de febrero o principios de marzo, celebradas a lo largo y ancho de la geografía galega, os comunico solemnemente mi traslado a la (de verdad verdadera) ciudad del viento: Zaragoza (ZgZ).

Los motivos de este cambio de trabajo, residencia y costumbres, son numerosos y variados, así que me ahorraré los detalles. Simplemente, la vida es así.

A modo de cuaderno de lecciones, o best practices, me gustaría comenzar esta nueva etapa de mi febril blog personal con un homenaje a la tirita, un invento de 1920 todavía útil en la vida contemporánea.

En ZgZ, no te olvides la tirita cuando vayas de jarana. Ya sé, pierde la rima asonante, pero el mensaje cobra fuerza por comparación, y además el wo-wo, sa-la-la-lá, ye-ye-ye-yé lo aguanta todo :).

Por qué? Os lo explico resumiendo la historia de una tirita zaragozana, en 5 pasos:

1- Contexto: Grupo de amigos zgzanos/as, con vigués-coruñés anexo, baila al son de la música en garito del Casco maño.

2- Evento clave en la trama: Camarera de ojos claros se deja manosear su dedo anular por clientes habituales de codo en barra, con la excusa de envolver con celo un trozo de servilleta para-hemorragias.

3- Idea feliz: El espabilao de turno consigue, mediante brillantes gestiones, una tirita, más antiséptico yankie, y se dirige a la damisela en apuros: "Ven, te voy a hacer un favor...". "*Tú* a mí?".

[Inciso: la respuesta, podría haber sido más larga, como "Tú a mí? maño, estoy tras una barra, soy una diosa a la cual sólo le pueden dirigir la palabra otros dioses (camareros/as, RPs, y demás fauna nocturna) y los clientes muy habituales, los de codos pelaos de hacerme la pelota, los jueves con luna llena, en años bisiestos". Lo último se lo dejó en el tintero, pobrecica, estaba sangrando...]

4- Desenlace previo: Al ver la tirita, aquellos ojos claros miraron cortesmente a tan magno caballero, digno de recoger su mano de diosa con dulzura y firmeza inigualables, fruto de años de enfermería nunca estudiada.

5- Fin: Tras la cura, la obligada invitación a consumición a cuenta de la casa, fue amablemente rechazada para cambiarla por un par de besos (en la mejilla, los humanos y las diosas no deben relacionarse más allá) y un nombre.

Una pena no haber estado igualmente espabilado para quedar para las curas, el corte tenía mala pinta, pero en fin... a tirita por copa, la crisis será menos crisis.

Ya lo sabéis, primera lección desde ZgZ, No te olvides la toalla cuando vayas a la playa:

miércoles, febrero 18, 2009

Las suecas no están buenas

Y Alfredo Landa fue un producto publicitario de la industria turística escandinava...

En realidad, el Alfredo de los 70 no era más que el preludio cinematográfico de la publicidad encubierta. Es decir, un cartón de leche marca ACME (Pascual en España), que el protagonista de turno sujeta y muestra bien orientado hacia la cámara.

Y así, friéndonos el cerebro sin avisar, con tías pretendidamente suecas en bikini locas de amor y lo que no es amor por un bajito moreno regordete, toda una generación de españolitos se enamoró de las rubias, ya fueran teñidas o... (si eran españolas) teñidas.

O es teñida, o no es española, o es española y no es rubia. Y si os cuenta que la causa de su rubio con raíces oscuras, cejas oscuras e intenciones oscuras, es derivado del uso inclemente y repetitivo ("desde pequeñita, te lo juro por las bragas de Mafalda") de champús con (muuucha) camomila... no sólo te miente a ti, sino también a ella misma.

Pero volvamos a las suecas... Dejadme abriros los ojos al igual que se han abierto los míos, imposibles de cerrar tras la abrupta caída de un mito adolescente, Estrella Polar de navegación afectiva y sexual en busca de la rubia felicidad: las suecas no están buenas.

Ya, ya lo sé, vuestros padres y los padres de vuestros padres os habrán contado otra cosa, pero yo he estado allí. He visitado la fuente sagrada de la camomila, donde hasta en los bautizos utilizan champú "brillo dorado", y lo he visto: hay muchas suecas morenas, e incluso bajitas!

Tras ver una vez tras otra el cartón de leche marca ACME en españolas películas tales como Manolo La Nuit, las voluntades de nuestros antecesores se quebraron, y fueron alienados por la máquina publicitaria sueca, en su infame búsqueda y captura de más visitantes para sus numerosos museos.

¿O acaso conocéis ciudad con más museos por metro cuadrado que Estocolmo? Pero si incluso han tenido la desfachatez de reflotar un barco hundido (nada más ser botado... ¿algún español entre los carpinteros/marineros responsables?) para mostarlo en un museo-El Vasa Museet-, como si les gustase presumir del ridículo...

A ver, si no me creéis, someted a las suecas a "la prueba de la raqueta": ¿cuántas tenistas suecas podéis contar con los dedos de una mano? Pues eso, las mismas que con los dedos de las dos: Ninguna!

Descontando a la mujer de Figo, no creo que seáis capaces siquiera de mentar a alguna modelo sueca...

Ay, tantos años (30) sufriendo en silencio las hemorroides del no haber visitado la cuna verdadera de esta historia de una obsesión, para finalmente toparse de bruces con la mala idea de la maquinaria publi-turística sueca...

Para finalizar esta funesta letanía, os dejo con 1'34" del celtíbero español:

jueves, enero 29, 2009

Historia de una obsesión

Día D, hora H, minuto M...

El próximo domingo mi hermanita y yo mismo volamos a Suecia, un servidor con gomitas de brackets falso color naranja (carne pufo deberían llamarle), fruto de mi última pasada por Vigo para superar el ecuador temporal de mi ortodoncia.

Pasaremos una semana en Estocolmo, espero que compartiendo espacio en el piso de 18m2 de Hanna, una amiga sueca conocida de mi younger sister durante su excedencia vital en Australia, lugar situado justo debajo del globo mapa-mundi de cualquier habitación, y en mi "lista mental de zonas pendientes para escaparme unas semanas antes de los 35".

Las suecas, según mi hermana, son mujeres perfectas: más rubias, guapas, potencialmente morenas y desproporcionadamente bien dotadas que cualquier otra fémina sobre la Tierra.

Además, durante dos días nos escaparemos al norte, a Kiruna, por debajo de 10 grados por (casi, tal vez) primera vez en mi vida, a pasar más frío que cuando lo del amanecer tras 10 horas de coche y 2 horas de sueño en Grand Canyon, aquel nunca olvidado diciembre yankie de 2005.

Recuerdo la última vez que emigré por pocos días al Norte, en sentido contrario a las aves del mismo hemisferio en busca de mejores climas. Bouzada (Bz) y yo decidimos pasar juntos unas de nuestras últimas vacas, todavía jóvenes y solteros en edad de merecer, antes de los 25, sin trabajo e hijos que lo impidieran.

Bz ofrecía casa gratis en Holanda y yo quería ir a Escandinavia, siendo fiel a la historia de una obsesión por las mujeres rubias, altas, guapas y delgadas. Y la casi Escandinavia más cercana a los Países Bajos era Denmark. Así que, durante un acto de agencia de viajes digno de escena teatral, decidí reservar vuelo de ida a Amsterdam y vuelta desde Copenhague.

Eran buenos tiempos aquellos del inglés macarrónico y los autobuses Amsterdam-Copenhague...

Muchos años después, en una década ya con dígito primero impar, volaré a la verdadera cuna de esta historia de una obsesión, (por todos) conocida, broma sempiterna y reconocida (por mí) afición malsana.

Algunos dicen que no volveré; otros que volveré, sí, al norte cada semana; los de más allá, que me dedicaré a la trata de blancas y/o al intercambio de cromos; los últimos que nunca tal obsesión tuvo su final tan cerca... al toparse bruscamente con la realidad, la cual supera frecuentemente la ficción, pero en raras ocasiones mi locura por lo imaginado e imaginable.

Pasearemos tríneos arrastrados por huskies, guiaremos motos de nieve y otearemos el horizonte en busca de alguna deseada Aurora Boreal. Haremos fotos, pasaremos frío, nos volveremos locos...

Llamaremos a mamá cada día para que no le dé un ataque al tener a sus dos hijos, por primera vez, juntos lejos de casa...

Primo, son las 2:15am, espero mañana disfrutes con este alocado y taciturno post de pre-viaje a la cuna e inicio (o fin) de la historia de una obsesión.

lunes, diciembre 01, 2008

La semana de los últimos

Lunes, 1 de diciembre de 2008, el menda lerenda se enfrente a la semana de los últimos.

El último finde

El sábado pasado fue mi último finde con 2x (veintitantos). Lo pasé en casita. No te hagas ilusiones mamá! estuve solo solísimo, escribiendo mi post de ANT (el autobombo que no falte) y viendo llover, como la canción. El granizo y la gélida noche vencieron al resto de veintimuchoañeros coruñeses conocidos y tocó reservarse para el cumple.

El último plan de viaje

A Suecia, concretamente a Stockholm, reservado el viernes-sábado para irnos mi hermanita y yo en febrero 09 a ver Auroras Boreales y suecos-suecas.

Quiero ir a Suecia desde que tengo uso de razón. Con 23-24 Bouzada votó Holanda y yo cogí los billetes de ida a Amsterdam y vuelta desde Copenhague, 800 kilometros al norte. Soy cabezón, pero vaya 15 días entre Amsterdam y Copenague, qué tiempos!

Dinamarca ha servido como sucedáneo durante más de 6 años, pero ha llegado la hora de visitar el país donde debiera haber nacido este rubito con pinta de guiri "bajito". A ver si vuelvo...

El último partido de fútbol

Hoy mismo, y no me volveré en enfundar las botas (como aprietan, tengo los dedos destrozados!) hasta el miércoles después del festivo.

El entrenador estaba tan desesperado después del 0-6 que, supongo, no querrá vernos hasta después de unos días de descanso. Somos penúltimos y perdimos 0-6 contra los últimos en su primera victoria, todo un logro digno de suicidio colectivo.

Mi bagaje, 70 minutos de central y sólo 1 amarilla. No hice más faltas, corrían demasiado y después de 2 meses y pico sin correr no era capaz ni de agarrarlos. En fin, los años pasan, los del otro equipo corren...

Y el último lunes

El otrora bautizado como peor día de la semana, ahora resulta ser un día más, incluso medio bueno cuando te das cuenta que será el último... de los veintitantos.

He pasado la mañana en reunión de socios de Igalia, my company, deciendo cómo repartir los beneficios entre toda la pandilla.

Una parte de los míos irán destinados a dar de beber a la tropa del cumple el sábado. Madre mía, la qué vamos a liar, somos un montón! Cómo se nota que los años pasan pero las buenas costumbres no se pierden, menos mal!

Os iré contando a lo largo de la semana, a medida que unos confirmen y otras se caigan, pero en la cena seremos muchos/as y en las copas más. Vigo, prepárate.