lunes, diciembre 05, 2005

Sin City

Recogimos el coche alquilado en el aeropuerto de San Diego alrededor de las 17:30 de la tarde del jueves, y lo devolvimos exactamente 20 minutos antes de cumplir 72 horas con él. Media hora más hubiera significado pagar un día más de coche, algo impensable para nuestros maltratados bolsillos tras pasar por la "ciudad del pecado".

El inicio del viaje me recordó en cierta forma a un road trip hace 6 años de Cork a Dublín por las pésimas carreteras irlandesas. En aquella ocasión éramos 7 españoles y españolas entre 17 y 21 años, en dos coches alquilados con mi tarjeta de crédito. Mi coche lo conducía con las rodillas un navarro de 20 años, porque sus dos manos estaban ocupadas en liarse para un "porro" que, decía, le ayudaba a mantenerse despierto. Sus gafas de sol ocultaban sus ojeras y cara de resaca por la noche anterior... Cuánto me hubiera gustado tener un blog para contarlo en aquel momento.

Cuando recogimos el coche, los de dollar.com no se creían que fuéramos capaces de conducir 10 horas desde las 6 de la tarde para llegar antes del amanecer a Grand Canyon. Las carcajadas del personal tras la barra no presagiaban nada bueno, sobre todo porque una parte del viaje me tocaba conducir a mí... En todo caso, a pesar de perdernos, servir de medio involuntario para el suicidio de un conejo blanco oriundo de Arizona y ocupar el carril contrario durante más de 6 millas, conseguimos llegar a Gran Canyon con el tiempo suficiente para dormir 2 horas y fotografiar el amanecer de ese gran agujero en medio del desierto. Si fuera por mí, hubiéramos salido la mañana siguiente para verlo después de comer, pero Jota quería fotos de la salida de sol... Después de dormir otro par de horas hicimos otro montón de fotos que podréis ver en flickr.

Pocas horas después estábamos en Las Vegas. Habíamos reservado una habitación en el mítico y antiguo hotel-casino Tropicana, además de entradas para el clubbing del jueves y viernes. No hace falta pasar más de unas pocas horas en Sin City para entender el porqué de este nombre: innumerables casinos a uno y otro lado del strip, empleados de clubes de strip-tease repartiendo tarjetas, capillas para casarse en 10 minutos vistiendo cual Elvis... "Mucho vicio", como diría algún amigote mío.

Los que reparten tarjetas de clubes de strip-tease no cejan de jugar con ellas en sus manos manos mientras permanecen de pie en las aceras. El inconfundible chasquido las tarjetas al chocar unas con otras se confunde con el hilo musical de los casinos. Los anuncios de shows en pantallas gigantes iluminan la noche de la ciudad en medio del desierto, más que todas las estrellas del impresionante cielo de Arizona en Gran Canyon. El bullicio de la multitud yendo de un lado para otro buscando algún lugar donde probar fortuna recuerda el principal motivo para visitar Las Vegas.

Nosotros no jugamos demasiado, 45 dólares fueron suficientes para pasar unos minutos activando la palanca de una antigua tragaperras y ser invitados a una cerveza mientras nos sentábamos a ver girar la ruleta. Mis 30 dólares duraron exactamente 3 minutos. Jota con 10 fue capaz de ganar algo de dinero antes de volver a perderlo y llevarse una ficha de 5 bucks de recuerdo.

Tras pasearme por más de una docena de casinos, puedo decir que disfutar de las ambientaciones de algunos de ellos son un motivo en sí mismo para la visita. "New York, New York", "Luxor", "Paris", "Bellagio", "MGM"... Como queríamos ver no solo el interior sino the whole picture, subimos en el ascensor más rápido del mundo para elevarnos más de 200 metros sobre el estado de Nevada y poder contemplar su extensión hasta las montañas.

Además de la vista tras el cristal, pagamos unos dólares más y desafíamos nuestro vértigo para ser suspendidos sobre el vacío a esos más de 200 metros del suelo, sólo sujetos a una silla por la cintura, mientras la atracción "Insanity" (locura) daba vueltas y vueltas en el cielo de Sin City. Mi vértigo es el miedo a no poder vencer el extraño deseo de saltar al vacío. En este caso, no era necesario saltar, sólo dejarse caer, pero tras el primer minuto de infinita tensión pudimos disfrutar del espacio bajo nuestros pies y la vista más allá. Valió la pena todo el sufrimiento los minutos previos, pero tampoco voy a presumir de valiente, no volvería a hacerlo.

En lo que respecta al clubbing, la noche del estado de Nevada no es muy diferente a la de California, aunque más frenética y alocada a pesar de que los clubes cierran mucho más tarde. La amiga de la chica casada que conversaba conmigo el viernes noche le pidió a un vaquero con sombrero de cowboy que hiciese "algo" al respecto. Jota estaba en medio, y recibió un empujón y algunas amenazas del tipejo borracho en cuestión. No llegó la sangre al río, principalmente porque no nos gusta pelearnos y el día del rodeo en la ciudad, con todos los clubes llenos de tipos con sombrero, no es el mejor para pegarse con un vaquero. Si hubieran sabido que yo también hice de cowboy antes de cumplir los 9 años, no echándoles el lazo sino paseando vacas, tal vez nos hubiera tratado mejor...

Sin City, donde la ruleta nunca deja de girar, donde Elvis se casa a diario con su prometida del día anterior, donde hay mesas de apuesta mínima de 1.000 dólares, donde el desierto se convierte durante unos kilómetros en paraíso del vicio... Si algún día vuelvo prometo escribir de nuevo sobre ella.

2 comentarios:

Sebas dijo...

Con esto de los cambios horarios entre tu galicia natal (como verás hago referencia al conjunto y no solo al corredor norte-sur tan anhelado por ti) y tu SD actual, no tengo claro (vale, se que si me pusiera a pensar un poco lo sacaría en breves instantes, pero no me apetece pensar, estoy muy cansado¡¡¡) si debo ya felicitarte o no... pero como lo realmente importante es haberme acordado de que es tu cumpleaños (que coincida con el cumpleaños de la constitución favorece claramente a mi memoria)... pues eso, que felicidades. Que disfrutes estas ultimas semanas con los yankies, tus ultimas hamburguesas (si eso le vamos diciendo a tu madre que vaya preparando el cocido y las cigalas), ... en fin, chavalote, que se te echa de menos.

Un abrazo enorme.

Javi dijo...

Hola Sebas!,

gracias por las felicitaciones, has sido el primero, seguramente pq todavía era día 5 ;)

En 2 semanitas estaré por casa, así que ir preparando las cigalitas, el cocido y lo demás porque me lo voy a comer todo, todo, todo.

Nos vemos en nada!,
bicos,
javi