sábado, mayo 31, 2008

Una foto mía en una guía on-line

Hoy mismo he recibido un email a través de flickr del que os incluyo una parte a continuación:

:: Schmap: Germany Photo Inclusion

Hi Javi,

I am delighted to let you know that one of your photos with
a Creative Commons license has been selected for inclusion
in the newly released second edition of our Schmap Germany
Guide:

Bonn/Cologne Airport
http://www.schmap.com/germany/attractions/p=193277/i=193277_8.jpg

Curioso, como mínimo, ver una foto mía en una guía de cualquier tipo, aunque sea una foto en absoluto bella ni artística, simple recordatorio propio de mi paso por Koln, o Cologne, o Colonia.

Eso sí, me ha hecho ilusión :)

domingo, mayo 25, 2008

Estúpido ser afortunado, amargo don para la búsqueda de la felicidad

Ser razonablemente inteligente implica ser consciente conocedor de la propia estupidez. Y, a pesar de ser estúpido, no puedo negar sentirme un ser afortunado.

Sé estúpido y serás feliz. Sé cabal y sabrás cuán estúpido puedes llegar a ser. Amargo regalo para la búsqueda de la felicidad.

miércoles, abril 09, 2008

Etapa naranja o... ¿sin Nutella?

Nada más llegar a mi piso coruñés, tras unos días en mi hogar del sur, sobre el microondas, me he topado con un enorme bote con tapa naranja y sin etiqueta, con toda la pinta de bote de Nutella, pero de tamaño industrial (V. foto comparativa).


Mis compis de piso, fieles a su Teoría de la Relatividad (cuanto más gordo estoy yo, menos gordos están ellos), habían dejado un enorme bote de algo similar a la Nutella a la vista, para que me topase con él. Incluso dejaron una cucharilla encima, serán cabrones!

Pensaron que me abalanzaría sobre ella sin pensar, cegado por la Ley del Deseo, pero no ha sido así... No sabían que hoy ha comenzado mi etapa naranja, la segunda de mi vida multicolor, coincidiendo con mi nueva compañía de móvil -Orange (he dejado Vodafone!)- y al igual que mis nuevas gomitas de ortodoncia. Hasta mi colega es de color naranja!

Si la etapa amarilla era la del total optimismo ante lo desconocido -optimismo, por otra parte, injustificado, después convertido en simple recuerdo y melancolía-, la etapa naranja es la de la voluntad.

Por ejemplo: ¿cuánto tiempo aguantaré sin abrir el bote tamaño industrial del sucedáneo de la Nutella? La curiosidad y las ganas de probar cosas -de mi vocación de explorador- sumadas al optimismo ante el potencial buen sabor y cantidad de esta posible nueva droga, combinan muy mal con mi adicción al chocolate y sus derivados; pero resistiré, lucharé.

Serán 4 semanas de voluntad de hierro, de resistencia ante algunos vicios públicos y otros inconfesables, de negación a "lo que me apetece" y sí a "lo que debo", de no abrir el deseado bote industrial de sucedáneo de Nutella...

Voy a ir al gimnasio con la misma frecuencia, voy a escribir de nuevo para ANT, voy a finalizar y entregar mis dos últimas applications de MBA, voy a volver a la lectura más allá de la pantalla, voy a configurar de una vez mi portátil nuevo con "u" incorporada...

Ayy, cuántos propósitos de enmienda, cuántas promesas... Parece el anuncio de Año Nuevo, pero no, tan solo es el comienzo de la segunda etapa de mi vida multicolor. Viva el naranja!

martes, abril 01, 2008

De dieta

Pues sí, estoy de dieta, o a dieta, como prefiráis.
- "¿Pero cómo tú de dieta? No me digas que ahora estás gordo... O gordito, para los amigos de los eufemismos..."

No, querido interlocutor imaginario, no estoy ni obeso, ni gordito, ni rechoncho, ni ancho, ni fuerte... ni ninguna de las mariconadas del lenguaje que se utilicen para nombrar a los gordos. Estoy más o menos como siempre, entre 70 y 77 kilitos, pero aún así estoy a dieta. Eso sí, es una dieta algo particular... Mi dieta se basa en no comer más de un bote de Nutella a la semana.

Sí, sí, claro, muy fácil pensaréis, pero eso porque vosotros no habéis ingerido un bote y pico la semana pasada. A cucharadas, claro, sin mezclar ni contaminar, como se deben comer las cosas realmente buenas, tal cual han venido al mundo. Ya me lo decía mi madre todos los fines de año: "hijito, no mezcles". Y yo, como fiel vástago, le hago caso: la Nutella, sola, solísima, pura, extraordinaria...

Para seguir la dieta, hay que vencer al menos un par de leyes de la naturaleza. La primera, la Ley Teoría de la Relatividad. No la de Einstein, la de mis compis de piso. Según esa Teoría, todo es relativo, incluida la gordura: cuantos más gordo estoy yo, menos gordos están ellos. O, dicho de otro modo, cuanto mayor sea mi curvita de la felicidad, mayor será su felicidad, con curva o sin curva...

En fin, en mi casa la Teoría de la Relatividad se traduce en botes de Nutella que aparecen en casa porque sí, sin más. La segunda Ley a vencer sería la Ley del Deseo, la de Almodóvar, aunque no protagonizada por homosexuales y transexuales ex-alumnos de colegios de curas, sino por una morena, de oscuro y voluptuoso cuerpo. Ay, mi Nutellita... bonita, estoy a dieta.

miércoles, marzo 12, 2008

La vida multicolor

Algunos, no muchas, recordaréis una entrada de hace año y medio titulada tal que así: De color de rosa.

En aquel post, os contaba una vida tintada del color de la pantera de ese color, del rojo desteñido de mis sábanas de picadero de soltero coruñés, o del rojo igualmente desteñido de mi camiseta china modelo para mi tatuaje chino. En esta ocasión, mi vida pinta multicolor o, para ser exactos, las próximas 4 semanas pintarán de uno y después, cada 4, de otro distinto o varios combinados...

No es que haya vuelto a mezclar prendas blancas y de color a desteñir en la lavadora, es que... hoy me he ortodonciado! Es decir, por segunda vez en mi vida, tras el fracaso del primer intento hace más de 15 años, me he entregado en cuerpo y alma al uso presuntuoso de un montón de brackets metálicos pegados a mis piezas dentales.

Ortodoncia a los 30 (realmente, 29 y pico) y vida multicolor -alegría-, cómo es eso? Combinación complicada, pero sencilla de explicar, ahora os lo cuento...

En primer lugar, debéis pasar por una semana "complicada" en lo sentimental-sexual-whatever, de esas con citas y fracasos y desencuentros con ligues teóricos, potenciales ligues, antiguos y/o pretendidos líos, etc. En fin, una semana para olvidar desde el punto de vista femenino... O no...

En segundo lugar, debéis afrontar la posibilidad de una travesía por el desierto sexual y sentimental, consecuencia posible de tener un montón de hierros y plásticos en la boca. Es decir, ortodoncia a los 29 y pico... ejem, se me acabó ligar de noche con desconocidas menos borrachas que yo. Con las más borrachas lo tengo complicado también, pero a lo mejor hasta consigo no abrir la boca y me va bien... :)

Por último, debéis ir a la ortodoncista y escoger sin reflexión el color de las gomitas que sujetarán el hilito metálico (o arco) a los brackets. En este caso, el amarillo.

Lo cogéis todo con mucho cariño, lo metéis en un Corolla y lo paseáis durante más de 150 kilómetros de sur a norte, a toda leche y con la música a todo trapo, y al bajar del coche empezaréis la etapa color 1, en mi caso, la etapa amarilla.

Pues sí, niños y niñas, mi etapa amarilla ha empezado hoy y durará exactamente 4 semanas, hasta que pase otra vez por la consulta de la ortodoncista para que me cambie las gomitas, y así una y otra vez hasta que me haga mayor, dentro de muchos meses, paseándome por todos los colores del arco iris y combinándolos al gusto con la ropa de temporada.

Es una etapa esta, la amarilla, de total optimismo, tal vez por afrontar algo desconocido, el cómo será esto de llevar ortodoncia a los 29 y pico. Es increíble cómo se puede estar contento con tanto metal en la boca, pero sí, lo estoy. Mi sonrisa, por fin, brillará como la de los famosos de la tele! O casi...

¿Y por qué el amarillo para esta primera etapa?, os preguntaréis. Pues porque durante un tiempo, durante mi tardía adolescencia previa a los 20, mi vida fue amarilla, como los que me conocían por aquel entonces sabrán y los que no tendrán que imaginar, o preguntarme, o esperar a otro post ;)

En resumen y para concluir, tengo muy buen feeling con esto de mi presente-futuro de vida multicolor... Creo que nos vamos a reír, en mi caso, con destellos color acero inoxidable.