Welcome a 'crónicas co-chinas'! Día 0: Alitalia porca miseria! Argh, NO dspegamos. (Si no quiere sabr +, puls 1000 vcs la tcla 'javino' de su trminal)
Día 1: n un pueblo italiano... Amicci japos by alitalia. Notte n Milano. Bievenue Paris! 5h gran merdé avec air franc. Reclamaccione. SH, mañ...
Día 2: Shanghai, 15M people... sin maletas! Eat as much as you can, 15€. Shopping, 35€. Eva regateando d 1x400 a 4x500, no tiene precio... Mañ Beijing!
Día 3: impresionant rascacielos Sh de noxe! sin maletas, usando (vosos) rgalos :) yo tb regateo. Taxis mu-mu locos. Garito beer 5€! Next 3 days Beijing!
Día 4: chinese fullbody masage at 1am! Beijing, the most pollutd city ever. Gran Muralla, im-presionante!! Tlefrico parriba... Bobsled pabajo!!! KOya next
Día 5: billar y futbolo 2am. Guía i chofr pa 2: Ciudad prohibida, tmpl of heaven, summer palac. Ayer Chivas-té, suecas, 'from lost to the river' rsak!
Día 6: Bj-Güilín-Yangshuo. Avión, bus, mototaxi para ver SHOW río Li. Es-pec-ta-cu-lar!! Night d crvezas n bar chino :) 5 horas sleep &... barco!
Día 7: barco río Li d Güilín a Yangshuo, 4h. Youth hostl. Siesta. Hiring guid for next day trip. Shopping-ping. Tsintao beers, email, chat & zzz.
Día 8: guía pa 2. Bicis, navegar n balsa d bambu, espeleología, baño d barro n plotas! Fotos y más fotos. My camera dies. Montañas d Songoku! Rloj Tag.
Día 9: tortilla spañola breakfast & Yangshuo shopping. 8h d bus+taxi+airportShuttle+flight+taxi = Shanghai. Fucking Mcdonalds late dinner.
Día 10: Early packing. Last shoppings. Great cantonese lunch. Foot masage. Indian dinner with Swedish girls & Eva's friends. Going out! Last hours...
Día 11: Grazas Eva! Ciao! Volare. Azzurro beer Milano. Volare. Madrid con rtraso. Sacabó.
sábado, septiembre 23, 2006
sábado, septiembre 09, 2006
Y a quién le importa el mañana?
- "Javi, no quiero volver a pasarlo mal".
Pasarlo mal, pasarlo bien... Son dos caras de una misma moneda. A quién le gusta sufrir? Pues, obviamente, a nadie. Sin embargo, sin riesgo no hay recompensa, el que no juega no gana.
La vida es en cierta forma como aquella ruleta de Las Vegas [lafiebredeloro], donde yo preferí jugarme mis $35 a una sola bolita, mientras Jota apostaba 20 minutos a rojo/negro, par/impar... Yo perdí rápido, pero disfruté de un buen rato con mi Budweiser, bien fría, yendo de la boca a la mesa y del verde tapiz otra vez a mis labios, mientras mi amigo estiraba sus fichas de 5 bucks hasta que le/nos quedó únicamente una, la del recuerdo.
La diferencia entre nuestra excursión al Tropicana y la vida es que en el primer caso sabíamos con seguridad que íbamos a perder. Fuímos para poder contar que nos habíamos dejado algo de pasta en un casino de Las Vegas. En la vida, sin embargo, jugar es casi una obligación y no siempre se pierde, aunque nadie dijo que fuera siempre fácil ni divertido, eso ya es una cuestión de cada uno...
Llegada cierta edad, casi todos/as hemos pasado por alguna relación sentimental de esas que no acaban demasiado bien, de las de poca o mucha felicidad durante y mucho sufrimiento después. Todo se acaba, para bien o para mal, y aceptarlo es parte del camino. Y aún aceptándolo, esas "cosas" dejan huella, cicatriz , nos marcan con el maldito estigma del miedo... a subir muy alto y bajar deprisa, a imaginar el cielo y experimentar el infierno, a la ilusión previa a la vuelta a la realidad, miedo...
Yo, ante ciertos suspiros inconsolados, siempre digo lo mismo: "Pero qué coño! Si sabes lo quieres, bonita, a por ello (él)!" Y es que tanto pensar en lo que podría pasar nunca ha traído nada bueno. Tener algo claro es un lujo extraño por el que muchos matarían, al menos todos aquellos que se pasan la vida sin saber qué quieren hacer, con quién, o cuándo van empezar a pensarlo.
En esto del vivir, eso de respirar un día sí y otro también, nunca está de más tener objetivos, se llamen Pedro, ser consejero delegado o salvar ballenas. Lo importante, aunque no imprescindible, es tener alguno. Eso sí, una vez fijado, ya analizada con mucha o poca calma la situación, darle vueltas con el que "no sé... y si...?", no vale de nada.
Sentir miedo, en lo sentimental, para alguien que haya podido llevarse el típico encontronazo amargo con una realidad que no esperaba, es "normal". Yo no presumo de valiente, porque en estas batallas he sido muchas veces el primero en echar a correr. Comprendo el pánico al fracaso (amoroso). Sin embargo, una cosa es sentir miedo y otra muy distinta es dejarse atenazar por él. En ciertos partidos es mucho mejor perder a no jugar, porque no hay nada peor a pensar en cómo hubiera sido de haber salido al campo.
Mañana el Sol volverá a salir por donde acostumbra, como siempre ha sido y siempre será. El mañana nunca debería condicionar nuestro presente. El "ahora" es un regalo, por eso se llama presente, como dice la madre de un colega mío. Para pescar, hay que mojarse los pies. Vivir tiene estas cosas...
La felicidad, el sentirse a gusto, disfrutar del "chámalle X", es algo demasiado bello para negarse a experimentarlo, por muchos palos y disgustos que vengan luego. Siempre que no lo consigas a costa de otros, disfruta ahora todo lo que puedas y mañana será otro día.
"Mañana, y a quién le importa el mañana?"
Pasarlo mal, pasarlo bien... Son dos caras de una misma moneda. A quién le gusta sufrir? Pues, obviamente, a nadie. Sin embargo, sin riesgo no hay recompensa, el que no juega no gana.
La vida es en cierta forma como aquella ruleta de Las Vegas [lafiebredeloro], donde yo preferí jugarme mis $35 a una sola bolita, mientras Jota apostaba 20 minutos a rojo/negro, par/impar... Yo perdí rápido, pero disfruté de un buen rato con mi Budweiser, bien fría, yendo de la boca a la mesa y del verde tapiz otra vez a mis labios, mientras mi amigo estiraba sus fichas de 5 bucks hasta que le/nos quedó únicamente una, la del recuerdo.
La diferencia entre nuestra excursión al Tropicana y la vida es que en el primer caso sabíamos con seguridad que íbamos a perder. Fuímos para poder contar que nos habíamos dejado algo de pasta en un casino de Las Vegas. En la vida, sin embargo, jugar es casi una obligación y no siempre se pierde, aunque nadie dijo que fuera siempre fácil ni divertido, eso ya es una cuestión de cada uno...
Llegada cierta edad, casi todos/as hemos pasado por alguna relación sentimental de esas que no acaban demasiado bien, de las de poca o mucha felicidad durante y mucho sufrimiento después. Todo se acaba, para bien o para mal, y aceptarlo es parte del camino. Y aún aceptándolo, esas "cosas" dejan huella, cicatriz , nos marcan con el maldito estigma del miedo... a subir muy alto y bajar deprisa, a imaginar el cielo y experimentar el infierno, a la ilusión previa a la vuelta a la realidad, miedo...
Yo, ante ciertos suspiros inconsolados, siempre digo lo mismo: "Pero qué coño! Si sabes lo quieres, bonita, a por ello (él)!" Y es que tanto pensar en lo que podría pasar nunca ha traído nada bueno. Tener algo claro es un lujo extraño por el que muchos matarían, al menos todos aquellos que se pasan la vida sin saber qué quieren hacer, con quién, o cuándo van empezar a pensarlo.
En esto del vivir, eso de respirar un día sí y otro también, nunca está de más tener objetivos, se llamen Pedro, ser consejero delegado o salvar ballenas. Lo importante, aunque no imprescindible, es tener alguno. Eso sí, una vez fijado, ya analizada con mucha o poca calma la situación, darle vueltas con el que "no sé... y si...?", no vale de nada.
Sentir miedo, en lo sentimental, para alguien que haya podido llevarse el típico encontronazo amargo con una realidad que no esperaba, es "normal". Yo no presumo de valiente, porque en estas batallas he sido muchas veces el primero en echar a correr. Comprendo el pánico al fracaso (amoroso). Sin embargo, una cosa es sentir miedo y otra muy distinta es dejarse atenazar por él. En ciertos partidos es mucho mejor perder a no jugar, porque no hay nada peor a pensar en cómo hubiera sido de haber salido al campo.
Mañana el Sol volverá a salir por donde acostumbra, como siempre ha sido y siempre será. El mañana nunca debería condicionar nuestro presente. El "ahora" es un regalo, por eso se llama presente, como dice la madre de un colega mío. Para pescar, hay que mojarse los pies. Vivir tiene estas cosas...
La felicidad, el sentirse a gusto, disfrutar del "chámalle X", es algo demasiado bello para negarse a experimentarlo, por muchos palos y disgustos que vengan luego. Siempre que no lo consigas a costa de otros, disfruta ahora todo lo que puedas y mañana será otro día.
"Mañana, y a quién le importa el mañana?"
viernes, septiembre 08, 2006
Ala! Triste
He leído tan solo 2 de los 5 libros del Capitán Alatriste de Reverte, el primero y el tercero. Los cogí dos noches de las últimas dos semanas a 3-4 horas de lectura cada uno, del tirón, como se hacen las cosas que a uno le gustan.
Quería ver la película después de haber leído el libro. Supuse que versaría sólo sobre el Capitán Alatriste inicial, o a lo sumo sobre los 2 o 3 primeros de la serie... Sin embargo, hace un par de días, supe que la película de Díaz Yanes se había basado en los 5 libros, es decir, en todos. Mi crítica es, por tanto, la de un tío que se ha leído el 40% de la obra en la que se basa la película más cara de la historia del cine español.
24 millones de euros entre 5 libros sale a casi 5 millones de euros el libro. No es mal reparto, aunque el bueno era el de la película, con actores muy conocidos de la cantera nacional, como Ariadna Gil, Juan Echanove o Javier Cámara; más la suma del popular yankie-argentino-danés Viggo, del que os ahorro el apellido por conocido.... y por homenaje ridículo a mi hogar del Sur.
Por norma, las películas defraudan si se visionan tras haber leído el libro en el que se basan, así que no será raro verme despellejar vivo al creador de tal despropósito. No es que la película sea mala, no lo es. Alatriste de Díaz Yanes es, como ya he dicho, un despropósito, eso es todo.
¿A quién se le ocurrió la "brillante" idea de resumir 5 libros en una película de 2 horas y pico? No es que sea difícil, es imposible. Además, es una verdadera estupidez. Hubiera sido mucho más sencillo haber convertido cada libro en una sola película, pero no, algún iluminado destrozalibros salió a la palestra para darnos una mala clase de síntesis literaria. A ponerle velas para iluminar a San Pito Pato y a repetir desde 6º de EGB lo mandaba yo...
A quien no haya leído ningún libro, le da la impresión de que a la cinta muestrao trozos inconexos de una historia sin sentido, retales de la película original tijereteada por excesiva. Además, sin el contexto de la obra del papel, es muy complicado entender lo que sucede, o cogerle el gusto al cuento, quedándose todo en un disfrute intermitente del vestuario, la ambientación y las buenas escenas de lucha con espada. Con seguridad le darán el Goya al mejor vestuario, pero... algo más? Espero que no.
¿Es una impresión mía o Alatriste habla mucho más en la película que en los 5 libros? Convirtieron al anti-héroe silencioso del papel en el personaje con más frases del filme. Un tío callado se come la lengua de no sé quién para mayor gloria del extraño pronunciar cascado de nuestra colega, el prolífico artista Viggo. Más relato en off, y menos sentencias del bigotudo soldado de los tercios de flandes, hubiera sido lo más adecuado.
¿Y qué hay de Angélica? ¿Soy yo o era mucho más pérfida y malévola entre las hojas impresas? No es que la hayan convertido en Santa, pero no hay color. De aspirante al trono de Madame Bovary a enamorada traicionera, engatusada por ser una Grande de España. Además,era rubia, no morena!. ¿Tan difícil era teñirla? Íñigo de Balboa se enamoraba de ella, entre otras cosas, por su rubios tirabuzones...
No quiero seguir con la crítica, es tarde ya y mañana será otro día. No han rodado un mala película, pero se han equivocado totalmente con el planteamiento. La han cagado, han convertido a Alatriste en algo, simplemente, triste.
Quería ver la película después de haber leído el libro. Supuse que versaría sólo sobre el Capitán Alatriste inicial, o a lo sumo sobre los 2 o 3 primeros de la serie... Sin embargo, hace un par de días, supe que la película de Díaz Yanes se había basado en los 5 libros, es decir, en todos. Mi crítica es, por tanto, la de un tío que se ha leído el 40% de la obra en la que se basa la película más cara de la historia del cine español.
24 millones de euros entre 5 libros sale a casi 5 millones de euros el libro. No es mal reparto, aunque el bueno era el de la película, con actores muy conocidos de la cantera nacional, como Ariadna Gil, Juan Echanove o Javier Cámara; más la suma del popular yankie-argentino-danés Viggo, del que os ahorro el apellido por conocido.... y por homenaje ridículo a mi hogar del Sur.
Por norma, las películas defraudan si se visionan tras haber leído el libro en el que se basan, así que no será raro verme despellejar vivo al creador de tal despropósito. No es que la película sea mala, no lo es. Alatriste de Díaz Yanes es, como ya he dicho, un despropósito, eso es todo.
¿A quién se le ocurrió la "brillante" idea de resumir 5 libros en una película de 2 horas y pico? No es que sea difícil, es imposible. Además, es una verdadera estupidez. Hubiera sido mucho más sencillo haber convertido cada libro en una sola película, pero no, algún iluminado destrozalibros salió a la palestra para darnos una mala clase de síntesis literaria. A ponerle velas para iluminar a San Pito Pato y a repetir desde 6º de EGB lo mandaba yo...
A quien no haya leído ningún libro, le da la impresión de que a la cinta muestrao trozos inconexos de una historia sin sentido, retales de la película original tijereteada por excesiva. Además, sin el contexto de la obra del papel, es muy complicado entender lo que sucede, o cogerle el gusto al cuento, quedándose todo en un disfrute intermitente del vestuario, la ambientación y las buenas escenas de lucha con espada. Con seguridad le darán el Goya al mejor vestuario, pero... algo más? Espero que no.
¿Es una impresión mía o Alatriste habla mucho más en la película que en los 5 libros? Convirtieron al anti-héroe silencioso del papel en el personaje con más frases del filme. Un tío callado se come la lengua de no sé quién para mayor gloria del extraño pronunciar cascado de nuestra colega, el prolífico artista Viggo. Más relato en off, y menos sentencias del bigotudo soldado de los tercios de flandes, hubiera sido lo más adecuado.
¿Y qué hay de Angélica? ¿Soy yo o era mucho más pérfida y malévola entre las hojas impresas? No es que la hayan convertido en Santa, pero no hay color. De aspirante al trono de Madame Bovary a enamorada traicionera, engatusada por ser una Grande de España. Además,era rubia, no morena!. ¿Tan difícil era teñirla? Íñigo de Balboa se enamoraba de ella, entre otras cosas, por su rubios tirabuzones...
No quiero seguir con la crítica, es tarde ya y mañana será otro día. No han rodado un mala película, pero se han equivocado totalmente con el planteamiento. La han cagado, han convertido a Alatriste en algo, simplemente, triste.
domingo, agosto 27, 2006
Aniversario
Ayer sábado se cumplió el primer año de La Fiebre del Oro. Cómo pasa el tiempo!
Me acuerdo bien del día y preciso en el que escribí la historia que daba inicio a esta aventura en la red. Era un típico día soleado del Sur de California, y yo estaba sentado en uno de los cómodos sillones de lectura de la Love Library de la Universidad de San Diego State, con mi wifi funcionando a pleno rendimiento.
Le había dado varias vueltas a posibles títulos antes de decidirme por La Fiebre del Oro, a la postre un nombre muy acertado para la criatura, creo. Buscaba información en la wikipedia para dotar de contenido a la primera entrada y pulsaba cada tecla despacio, con mimo, releyendo con calma cada frase y repitiéndolas en mi cabeza, esperando a que sonasen de la forma adecuada, paladeando verdaderamente las palabras.
Dediqué mucho tiempo a aquellas pocas líneas, estaba algo asustado, aunque la distancia y el no ver la cara de las personas que teóricamente leerían lo que iba a escribir facilitaba mucho las cosas. Alguna de las historias aquí presentes nunca hubieran salido a la luz si tuviese videollamada o funcionasen las webcams a ambos lados del Atlántico (la mía no iba), porque me hubiera podido la vergüenza.
La idea inicial del blog, la de verdad, surgió como forma de comunicación con mi pandilla viguesa, rememorando los emails que cambiábamos cuando pasé 4 semanas en Irlanda. En teoría, estaba destinado a relatar mis correrías sexuales, las predestinadas a un soltero postuniversitario en edad de merecer, viviendo de forma tardía el Erasmus-Orgasmus nunca disfrutado con anterioridad. ¿Alguien no asociaba el Sur de California con patinadores en bikini y juergas universitarias en casas sin padres en la playa? La verdad, extrapolando mis "estadísticas" irlandesas y combinándolo con el tiempo veraniego y los bailes yankies, prometía...
Es obvio que desde el primer momento preferí abrir La Fiebre del Oro a "todos los públicos". Menos mal que el enfoque fue ese y no el previsto, porque mis correrías sexuales en California, aunque las hubo, no habrían dado ni mucho menos para la cantidad de posts publicados durante esas 17 semanas. Eso sí, a tenor del interés por alguno de los posts de aquel mes de septiembre [blogger.com], con seguridad hubiera tenido muchas más visitas si sólo hablase de mujeres, alcohol y sexo. De hecho, ahora estaría retirado, viviendo de la publicidad insertada en el blog gracias a la venta de palabras relacionadas con lo que más vende en el mundo occidental: la "carne".
Por desgracia para mi pasado, presente y futuro literario, ligar nunca ha sido lo mío, es decir, no se me da muy allá ni le pusé el suficiente interés como para convertirme en la versión galega de Nacho Vidal en la Coste Oeste yankie. "Pillaba" (y "pillo") lo justo y necesario para no olvidarme de cómo se fabrican niños, a modo de ensayo antes de que toque salir a escena, supongo que algún día todavía lejano.
Obviando estos temas, cómo me hubiera forrado si me hubiera dedicado a practicar más sexo y relatarlo en la red, escribir públicamente se ha convertido en una forma para contar ciertas cosas que me resultaría difícil explicar de otra forma, a veces a personas muy determinadas, a veces a todo el mundo y a veces incluso a mí mismo. En cierta forma ha sido y es tambíen un viaje introspectivo, una forma distinta de mirarse al espejo.
Además, en 12 meses he escrito cincuenta y tantas historias, más de una por semana, lo que es bastante teniendo en cuenta algún parón a la vuelta de USA y mis pocas ganas y productividad bloguera de los últimos meses. Hay algunas que me gusta releer de vez en cuando y me animan a volver a presentar cosillas a concursos, aunque es algo que no hago ni he hecho desde los 20. Hay de todo, como en botica, pero me siento inmodestamente muy satisfecho de mi bagaje a lo largo de estas páginas en Internet.
Por último, estoy muy agradecido de poder haber compartido estas historias con todos y todas las que habéis vivido, y vivís, este viaje mío en busca del oro -la felicidad- en California, bajo el Puente de Rande, o donde quiera que se encuentre ese que es el verdadero fin de este respirar gratuíto.
Sobre el futuro del blog tengo tantas dudas como tengo sobre mi propia vida, con la cual no tengo muy claro qué hacer de aquí a unos cuantos meses vista, si bien a corto plazo no va a haber grandes cambios. Mientras tanto, mientras decido o, quién sabe, deciden por mí, haré lo mismo que acostumbro a hacer, es decir, lo que me dé la gana. Coincidiréis conmigo es que, mientras se pueda, es lo más cabal y lo más sano, o no?
Me acuerdo bien del día y preciso en el que escribí la historia que daba inicio a esta aventura en la red. Era un típico día soleado del Sur de California, y yo estaba sentado en uno de los cómodos sillones de lectura de la Love Library de la Universidad de San Diego State, con mi wifi funcionando a pleno rendimiento.
Le había dado varias vueltas a posibles títulos antes de decidirme por La Fiebre del Oro, a la postre un nombre muy acertado para la criatura, creo. Buscaba información en la wikipedia para dotar de contenido a la primera entrada y pulsaba cada tecla despacio, con mimo, releyendo con calma cada frase y repitiéndolas en mi cabeza, esperando a que sonasen de la forma adecuada, paladeando verdaderamente las palabras.
Dediqué mucho tiempo a aquellas pocas líneas, estaba algo asustado, aunque la distancia y el no ver la cara de las personas que teóricamente leerían lo que iba a escribir facilitaba mucho las cosas. Alguna de las historias aquí presentes nunca hubieran salido a la luz si tuviese videollamada o funcionasen las webcams a ambos lados del Atlántico (la mía no iba), porque me hubiera podido la vergüenza.
La idea inicial del blog, la de verdad, surgió como forma de comunicación con mi pandilla viguesa, rememorando los emails que cambiábamos cuando pasé 4 semanas en Irlanda. En teoría, estaba destinado a relatar mis correrías sexuales, las predestinadas a un soltero postuniversitario en edad de merecer, viviendo de forma tardía el Erasmus-Orgasmus nunca disfrutado con anterioridad. ¿Alguien no asociaba el Sur de California con patinadores en bikini y juergas universitarias en casas sin padres en la playa? La verdad, extrapolando mis "estadísticas" irlandesas y combinándolo con el tiempo veraniego y los bailes yankies, prometía...
Es obvio que desde el primer momento preferí abrir La Fiebre del Oro a "todos los públicos". Menos mal que el enfoque fue ese y no el previsto, porque mis correrías sexuales en California, aunque las hubo, no habrían dado ni mucho menos para la cantidad de posts publicados durante esas 17 semanas. Eso sí, a tenor del interés por alguno de los posts de aquel mes de septiembre [blogger.com], con seguridad hubiera tenido muchas más visitas si sólo hablase de mujeres, alcohol y sexo. De hecho, ahora estaría retirado, viviendo de la publicidad insertada en el blog gracias a la venta de palabras relacionadas con lo que más vende en el mundo occidental: la "carne".
Por desgracia para mi pasado, presente y futuro literario, ligar nunca ha sido lo mío, es decir, no se me da muy allá ni le pusé el suficiente interés como para convertirme en la versión galega de Nacho Vidal en la Coste Oeste yankie. "Pillaba" (y "pillo") lo justo y necesario para no olvidarme de cómo se fabrican niños, a modo de ensayo antes de que toque salir a escena, supongo que algún día todavía lejano.
Obviando estos temas, cómo me hubiera forrado si me hubiera dedicado a practicar más sexo y relatarlo en la red, escribir públicamente se ha convertido en una forma para contar ciertas cosas que me resultaría difícil explicar de otra forma, a veces a personas muy determinadas, a veces a todo el mundo y a veces incluso a mí mismo. En cierta forma ha sido y es tambíen un viaje introspectivo, una forma distinta de mirarse al espejo.
Además, en 12 meses he escrito cincuenta y tantas historias, más de una por semana, lo que es bastante teniendo en cuenta algún parón a la vuelta de USA y mis pocas ganas y productividad bloguera de los últimos meses. Hay algunas que me gusta releer de vez en cuando y me animan a volver a presentar cosillas a concursos, aunque es algo que no hago ni he hecho desde los 20. Hay de todo, como en botica, pero me siento inmodestamente muy satisfecho de mi bagaje a lo largo de estas páginas en Internet.
Por último, estoy muy agradecido de poder haber compartido estas historias con todos y todas las que habéis vivido, y vivís, este viaje mío en busca del oro -la felicidad- en California, bajo el Puente de Rande, o donde quiera que se encuentre ese que es el verdadero fin de este respirar gratuíto.
Sobre el futuro del blog tengo tantas dudas como tengo sobre mi propia vida, con la cual no tengo muy claro qué hacer de aquí a unos cuantos meses vista, si bien a corto plazo no va a haber grandes cambios. Mientras tanto, mientras decido o, quién sabe, deciden por mí, haré lo mismo que acostumbro a hacer, es decir, lo que me dé la gana. Coincidiréis conmigo es que, mientras se pueda, es lo más cabal y lo más sano, o no?
jueves, agosto 24, 2006
Volviendo a la buena senda
Volviendo a la buena senda, este sábado voy a misa. "Dios escribe recto con renglones torcidos", o eso dice el refranero popular. ¿Por qué sino un ateo confeso y declarado como yo entraría en una iglesia? Y no será la primera vez! Hace un par de meses hice algo parecido. Fue siguiendo una procesión de legionarios y legionarias portando la imagen de una Virgen, para poder entrar en la Mezquita Catedral de Córdoba. Vaya sala de columnas de herradura! [flickr.com]
El sábado tengo mi primera boda. Por fin, tras 27 años y pico, iré a una de esas celebraciones que pueden darse en juzgado o iglesia sin diferencia, aparente, sobre el resultado legal de contrato de matrimonio. Lo mejor de todo es que no es la mía! Se casa un primo segundo, colega de la adolescencia, estrella principal en mi también primera despedida de soltero la semana pasada.
Volviendo a la buena senda, las últimas dos semanas ando por mi piso compartido coruñés sin mostrar mis calzoncillos, es decir, con pantalón de deporte, bañador o similar. Teniendo en cuenta mi costumbre ancestral, sobradamente conocida, en ocasiones incluso denostada, de pasearme en calzoncillos por cada uno de mis 11 anteriores pisos coruñeses, algo debe estar cambiando a este lado del río Mississippi...
Las visitas femeninas son la causa. La novia de uno de mis compis, una colega de otro, Fátima y Eva en Coruña... [flickr.com] Últimamente pasan por aquí más mujeres que nunca. A mí no me da vergüenza mostrar mi ropa interior, pero no tengo claro que ellas quisieran verla...
Con todo, los verdaderos pasos en la buena dirección, siguiendo la senda correcta, volví a darlos ayer miércoles 23 de agosto de 2006. Volví a hacer algo que no hacía bien desde el 22 de junio de 2004, más de dos años atrás...
El verano de 2005 lo intenté, pero hacía demasiado calor y no me dejaron. Volví a probar hace 7 meses, pero no hubo forma, no salía. Mi sangre, roja como la de casi todos los seres humanos del Planeta (están los de Sangre Azul, las víboras, los de venas huecas...), no quiso salir de mis venas, abandonarme e ir a colonizar otros cuerpos quien sabe si más hermosos y rollizos. O eso o tenía la culpa la presencia femenina que me acompañaba y ponía nervioso, o a lo mejor fue la mala puntería de la enfermera, pero no me sacaron más de 175 mililitros...[blogspot.com]
Ahora bien, desde el miércoles 23 de agosto de 2006 he vuelto de verdad a la buena senda. Más de dos años sin contagiar a otros incautos mi rojiza alegría, locura, falta de tacto, etc., etc.
Y a partir de ahora qué, os preguntaréis, cuál será el siguiente paso una vez que he recuperado el camino correcto? Viajar como misionero publicitando la verdadera fé? Adoptar niños? Hacerme socio doble de GreenPeace?...
El sábado tengo mi primera boda. Por fin, tras 27 años y pico, iré a una de esas celebraciones que pueden darse en juzgado o iglesia sin diferencia, aparente, sobre el resultado legal de contrato de matrimonio. Lo mejor de todo es que no es la mía! Se casa un primo segundo, colega de la adolescencia, estrella principal en mi también primera despedida de soltero la semana pasada.
Volviendo a la buena senda, las últimas dos semanas ando por mi piso compartido coruñés sin mostrar mis calzoncillos, es decir, con pantalón de deporte, bañador o similar. Teniendo en cuenta mi costumbre ancestral, sobradamente conocida, en ocasiones incluso denostada, de pasearme en calzoncillos por cada uno de mis 11 anteriores pisos coruñeses, algo debe estar cambiando a este lado del río Mississippi...
Las visitas femeninas son la causa. La novia de uno de mis compis, una colega de otro, Fátima y Eva en Coruña... [flickr.com] Últimamente pasan por aquí más mujeres que nunca. A mí no me da vergüenza mostrar mi ropa interior, pero no tengo claro que ellas quisieran verla...
Con todo, los verdaderos pasos en la buena dirección, siguiendo la senda correcta, volví a darlos ayer miércoles 23 de agosto de 2006. Volví a hacer algo que no hacía bien desde el 22 de junio de 2004, más de dos años atrás...
El verano de 2005 lo intenté, pero hacía demasiado calor y no me dejaron. Volví a probar hace 7 meses, pero no hubo forma, no salía. Mi sangre, roja como la de casi todos los seres humanos del Planeta (están los de Sangre Azul, las víboras, los de venas huecas...), no quiso salir de mis venas, abandonarme e ir a colonizar otros cuerpos quien sabe si más hermosos y rollizos. O eso o tenía la culpa la presencia femenina que me acompañaba y ponía nervioso, o a lo mejor fue la mala puntería de la enfermera, pero no me sacaron más de 175 mililitros...[blogspot.com]
Ahora bien, desde el miércoles 23 de agosto de 2006 he vuelto de verdad a la buena senda. Más de dos años sin contagiar a otros incautos mi rojiza alegría, locura, falta de tacto, etc., etc.
Y a partir de ahora qué, os preguntaréis, cuál será el siguiente paso una vez que he recuperado el camino correcto? Viajar como misionero publicitando la verdadera fé? Adoptar niños? Hacerme socio doble de GreenPeace?...
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